La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el gobierno de Estados Unidos no ha dado “respuestas puntuales” a los reclamos por la muerte de al menos 15 mexicanos que se encontraban bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria lamentó la falta de información clara sobre cada uno de los casos y señaló que, pese a los canales diplomáticos abiertos, no se ha logrado un esclarecimiento satisfactorio.
Sheinbaum indicó que, aunque ha sostenido con su homólogo estadounidense, Donald Trump, el tema específico de los centros de detención migratoria y los fallecimientos no ha sido abordado directamente.
México mantiene presión diplomática
Ante esta situación, el gobierno mexicano ha enviado comunicaciones formales a autoridades estadounidenses a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, sin obtener respuestas detalladas sobre las circunstancias de las muertes.
La presidenta reiteró su postura en contra de las detenciones realizadas por ICE y subrayó la necesidad de garantizar condiciones dignas y respeto a los derechos humanos de las personas migrantes.
Un problema en aumento
De acuerdo con reportes recientes, en lo que va de 2026 se han registrado entre 15 y 16 fallecimientos de migrantes mexicanos bajo custodia migratoria en Estados Unidos, lo que ha encendido alertas sobre las condiciones en los centros de detención.
Estos casos se suman a una tendencia preocupante. En 2025, las muertes de migrantes en instalaciones de ICE alcanzaron niveles no vistos en dos décadas, generando cuestionamientos de organismos de derechos humanos y gobiernos.
Acciones legales y organismos internacionales
Frente a este panorama, el gobierno de México ha escalado sus acciones. Entre ellas, se contempla llevar los casos ante instancias internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), además de respaldar acciones legales relacionadas con las condiciones en centros de detención.
Asimismo, autoridades mexicanas han denunciado posibles fallas sistémicas, incluyendo negligencia médica y falta de comunicación con las familias de los migrantes fallecidos.
Derechos humanos y política migratoria
El tema ocurre en un contexto de endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos, lo que ha incrementado el número de detenciones y ha puesto mayor presión sobre los sistemas de custodia migratoria.
Para el gobierno mexicano, el caso representa no solo un asunto bilateral, sino una preocupación en materia de derechos humanos que requiere transparencia, rendición de cuentas y cooperación internacional.
Mientras tanto, la exigencia de México se mantiene: esclarecer cada caso, garantizar condiciones dignas para los migrantes y evitar que estas muertes se repitan.



