Google invertirá 15 mil millones de dólares en Finlandia para expandir su infraestructura de IA

Google invertirá al menos 13 mil millones de euros, unos 15 mil millones de dólares, en infraestructura de inteligencia artificial en Finlandia durante 2027 y 2028, en lo que la compañía calificó como su mayor inversión individual en Europa.

El proyecto contempla nuevos centros de datos, ampliaciones de infraestructura digital, mejoras a la red eléctrica, proyectos de energía limpia y almacenamiento en baterías. La expansión estará concentrada en Hamina, Kajaani, Muhos y Vaala, y busca atender la creciente demanda de capacidad de cómputo para servicios como Gemini, Search, Maps y YouTube.

La inversión tendrá además una característica que muestra la creciente relación entre inteligencia artificial y energía: Google firmó un acuerdo de compra de electricidad a 22 años con la empresa finlandesa Fortum para respaldar la extensión de la vida útil de la central nuclear de Loviisa, ubicada en la costa sureste del país.

22 años de energía nuclear

El acuerdo contempla que Google pueda contratar hasta 50 por ciento de la capacidad de generación de Loviisa. El contrato comenzará en 2028 con una capacidad menor y llegará hasta 50 por ciento de la producción de la planta entre 2030 y 2049.

El compromiso permitirá a Fortum dar certidumbre financiera al programa para extender la operación de Loviisa hasta 2050. La central, que actualmente aporta alrededor de 10 por ciento de la electricidad de Finlandia, no podría continuar operando después de 2030 sin las inversiones necesarias para prolongar su vida útil.

Fortum mantiene un programa de inversión de aproximadamente mil millones de euros para extender la operación de la planta. De ese monto, alrededor de 700 millones de euros todavía estaban pendientes de decisiones de inversión al momento del anuncio.

Loviisa cuenta con dos reactores de agua a presión, puestos en operación en 1977 y 1980, que producen aproximadamente 8 teravatios-hora de electricidad al año. La planta se encuentra a unos 55 kilómetros del centro de datos que Google opera en Hamina.

El acuerdo también contempla la posibilidad de incrementar en 10 megavatios la capacidad de la planta, además de un aumento de 38 megavatios que Fortum ya tiene previsto poner en operación en 2028.

Para Google, se trata de su primer acuerdo de energía nuclear fuera de Estados Unidos, de acuerdo con Reuters. La compañía ha denominado esta estrategia como una forma de “llevar su propia energía” para acompañar el crecimiento de su infraestructura de cómputo.

¿Por qué Finlandia?

La elección de Finlandia está relacionada en buena medida con las condiciones que ofrece para operar centros de datos.

Los sistemas informáticos utilizados para inteligencia artificial requieren grandes cantidades de electricidad y generan calor. El clima frío del país permite reducir parte de la energía necesaria para refrigerar los servidores, mientras que su sistema eléctrico cuenta con una importante participación de generación con bajas emisiones.

Google ya opera desde hace 15 años un centro de datos en Hamina, instalado en una antigua fábrica de papel. La instalación utiliza agua de mar para su sistema de refrigeración y aprovecha el calor residual para la red local de calefacción.

La nueva inversión ampliará esta presencia y convertirá a Finlandia en uno de los principales nodos europeos de infraestructura digital de Google.

IA, energía renovable y almacenamiento

La estrategia energética no se limita a la generación nuclear.

Google y Fortum acordaron explorar el desarrollo de nueva energía nuclear, generación renovable y sistemas de flexibilidad para la red eléctrica. Como parte de esa estrategia, Google contrató un sistema de almacenamiento en baterías de 94 megavatios, que será instalado junto a uno de sus nuevos centros de datos en Kajaani.

El almacenamiento permitirá gestionar parte de la variabilidad de la generación eléctrica y contribuir a la estabilidad del sistema, particularmente durante periodos de alta demanda.

Google también tiene acuerdos de generación eólica en Finlandia y señaló que continuará incorporando nueva capacidad de bajas emisiones conforme aumente su consumo energético. La compañía sostiene que desde 2019 sus contratos de compra de energía eólica han añadido más electricidad a la red finlandesa de la que consumen sus operaciones locales.

La lógica es significativa: el crecimiento de la inteligencia artificial no sólo requiere más centros de datos, sino también nuevas fuentes de electricidad, redes de transmisión y sistemas de almacenamiento capaces de suministrar energía de manera continua.

La inversión también busca impulsar la economía finlandesa

Google calcula que durante la fase inicial de construcción, prevista para 2027 y 2028, el proyecto contribuirá con aproximadamente 3 mil 600 millones de euros al PIB de Finlandia y respaldará más de 37 mil empleos en todo el país.

Una vez que las nuevas instalaciones entren en operación, la compañía estima que sostendrán alrededor de 7 mil empleos anuales, entre puestos directos y actividades asociadas a proveedores y servicios.

Google también anunció un fondo de 31 millones de euros durante cuatro años para proyectos de educación y desarrollo económico en Hamina, Kajaani, Muhos y Vaala.

Parte de esos recursos se utilizará para capacitar en inteligencia artificial a más de 4 mil 400 trabajadores y para crear programas de formación dirigidos a un centenar de estudiantes que podrían incorporarse posteriormente a actividades relacionadas con centros de datos.

La empresa también financiará proyectos de restauración de bosques y humedales y obras recreativas en las comunidades donde se instalará la nueva infraestructura.

La expansión de la IA genera un debate energético

El proyecto también ha comenzado a generar un debate sobre la capacidad de Finlandia para absorber el crecimiento de los centros de datos.

Partidos de oposición pidieron establecer un sistema nacional de permisos para nuevas instalaciones, ante la posibilidad de que la expansión de estos complejos incremente la demanda de electricidad y ejerza presión sobre la capacidad de generación, las redes de transmisión y los precios.

El primer ministro finlandés, Petteri Orpo, defendió la inversión y aseguró que existe suficiente capacidad eléctrica para atenderla. El gobierno considera que el proyecto puede impulsar la innovación, la investigación y el desarrollo tecnológico del país.

La discusión refleja uno de los desafíos que acompañan al crecimiento de la inteligencia artificial: la capacidad de procesamiento depende cada vez más de infraestructura energética de gran escala.

Los modelos de IA requieren centros de datos equipados con grandes cantidades de procesadores y sistemas de refrigeración que funcionan de manera continua. A medida que aumenta el uso de estas tecnologías, las empresas tecnológicas están buscando no sólo más servidores, sino también contratos de suministro eléctrico de largo plazo y nuevas fuentes de generación.

El acuerdo entre Google y Fortum es un ejemplo de esta transformación: una inversión en inteligencia artificial queda vinculada directamente con la extensión de una central nuclear, nueva generación renovable y sistemas de almacenamiento energético.

En este caso, la expansión tecnológica de Google en Finlandia no se limita a construir centros de datos. También implica asegurar durante décadas una parte de la infraestructura energética necesaria para mantenerlos funcionando.

Comparte este post:

Facebook
X
LinkedIn
Pinterest
WhatsApp