A un día del arranque formal del proceso electoral 2026-2027, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó al Instituto Nacional Electoral (INE) por tres decisiones: el presupuesto solicitado para organizar los comicios, los nuevos criterios para el tratamiento de las llamadas “boletas planchadas” y el cambio de su identidad gráfica del rosa mexicano al lila.
Desde su conferencia matutina en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, la presidenta consideró excesiva la solicitud presupuestal del organismo y planteó que debería tomarse como referencia el gasto de las elecciones de 2024, actualizado con la inflación.
El proyecto de Presupuesto de Egresos contempla 42 mil 274 millones de pesos para el INE en 2027, un incremento de 87.5% respecto de los 21 mil 837 millones aprobados para 2026, año en el que no hubo elecciones. Sheinbaum sostuvo que el monto debería rondar los 37 mil millones de pesos.
“Desde nuestra perspectiva consideramos que es exagerada. Exagerada en términos de lo que está pidiendo el INE”, dijo la mandataria, quien recordó que en 2024 se realizó una elección presidencial, además de los comicios federales y locales, mientras que en 2027 no habrá elección para la Presidencia de la República.
El INE, sin embargo, ha explicado que la cifra de su anteproyecto no corresponde únicamente al costo de organizar las elecciones. Su propuesta aprobada en agosto contempla un presupuesto base de 31 mil 431.9 millones de pesos, además de 10 mil 842.7 millones para el financiamiento público de partidos y candidaturas independientes y un presupuesto precautorio de 4 mil 700 millones de pesos.
El organismo también ha señalado que el presupuesto base permitirá organizar la elección federal de la Cámara de Diputados y coordinar los 32 procesos electorales locales concurrentes, además de otras obligaciones institucionales como la instalación de casillas, capacitación electoral, fiscalización y monitoreo de radio y televisión.
Sheinbaum también cuestionó que en la solicitud inicial se hayan considerado recursos para una eventual revocación de mandato. Según explicó, ese ejercicio no correspondería a 2027, por lo que, en su caso, tendría que realizarse en 2028. La definición final del presupuesto, recordó, corresponde a la Cámara de Diputados.
La duda sobre las “boletas planchadas”
El segundo punto señalado por la presidenta fue una modificación reciente de los lineamientos del INE para los cómputos electorales relacionada con las boletas que aparecen sin marcas de doblez.
Sheinbaum dijo que existe confusión sobre el alcance del cambio y pidió al organismo explicar públicamente qué se modificó. Recordó que anteriormente se había advertido que una boleta sin doblez podía representar un riesgo para la elección, ante la posibilidad de introducir varias papeletas simultáneamente en una urna.
“Sería muy bueno que la presidenta del INE o los consejeros aclararan todas estas dudas que se están presentando”, señaló.
El tema ha generado un debate dentro del propio Consejo General. En una sesión del 3 de septiembre, consejeros explicaron que las boletas sin señales de doblez fueron detectadas en cantidades importantes durante los cómputos de la elección judicial de 2025. El nuevo procedimiento establece que, cuando se detecten, deberán separarse, identificarse y presentarse ante el pleno del consejo distrital para su valoración.
El INE sostiene que una boleta utilizada normalmente debe presentar alguna señal derivada del paso por la ranura de la urna. Por ello, la ausencia total de marcas constituye un elemento material que debe ser analizado para determinar qué ocurrió con esa papeleta; el objetivo declarado es establecer un procedimiento uniforme y evitar que los consejos distritales tengan que improvisar ante estos casos.
La discusión no es menor. Consejeros del propio Instituto han advertido que la certeza y autenticidad del voto dependen de mantener controles sobre la cadena de custodia y sobre el procedimiento mediante el cual las boletas llegan a las urnas y posteriormente son contabilizadas.
Del rosa mexicano al lila
El tercer cuestionamiento de Sheinbaum se refiere al cambio de color institucional del INE.
El organismo dejó atrás el rosa mexicano y comenzó a utilizar una tonalidad lila en su identidad gráfica. La modificación fue defendida por la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, quien explicó que ocurrió después de que un nuevo partido político, Somos, adoptara el rosa como parte de su identidad. “Es el resultado de haber perdido el rosa”, dijo Taddei, quien sostuvo que el lila ya formaba parte de las paletas cromáticas utilizadas por el Instituto.
Sheinbaum pidió, sin embargo, que el INE explique públicamente las razones del cambio, particularmente porque se produce al comenzar formalmente el proceso electoral.
“También hay otro de un cambio de color que también tendría que explicar el INE por qué cambiaron el color. No se entiende”, afirmó.
La presidenta dijo que no cuenta con información suficiente para establecer las razones de la modificación y consideró que corresponde al propio Instituto aclararlo.
Sheinbaum niega intromisión del Ejecutivo
Los cuestionamientos ocurren en un contexto de tensión alrededor de la autonomía del árbitro electoral. El proceso electoral federal comenzó formalmente el 10 de septiembre y concluirá con la jornada del 6 de junio de 2027, cuando se renovarán las 500 diputaciones federales, además de celebrarse elecciones locales concurrentes en las 32 entidades.
En este contexto, Sheinbaum rechazó que exista una intromisión del Ejecutivo en el INE y defendió la presencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en la ceremonia de inicio del proceso electoral.
Explicó que la funcionaria acudió por invitación del propio INE y en representación del Poder Ejecutivo, mientras que también fueron convocados representantes del Senado, la Cámara de Diputados y el Poder Judicial.
“No tiene nada que ver con un asunto de intromisión del Ejecutivo en un organismo autónomo que debe coordinar las elecciones”, sostuvo.
La propia presidenta del INE había defendido la presencia de Rodríguez con el mismo argumento: señaló que en los actos de inicio de los procesos electorales se invita a representantes de los tres Poderes de la Unión y que no había nada extraño en su asistencia.
Las declaraciones de Sheinbaum colocan así al INE en el centro de la discusión política apenas iniciado el proceso electoral de 2027: por un lado, el Gobierno cuestiona el costo de organizar los comicios y pide explicaciones sobre cambios técnicos y de imagen; por otro, el Instituto sostiene que cuenta con la estructura y los procedimientos necesarios para garantizar la certeza de la elección y enfrenta además cuestionamientos internos y de los partidos sobre su autonomía e imparcialidad.



