La presidenta Claudia Sheinbaum acusó al Gobierno de Estados Unidos de utilizar declaraciones de funcionarios, entre ellos el director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, como parte de una estrategia de injerencia para debilitar a gobiernos independientes y generar divisiones dentro de México.
Durante la mañanera, la Presidenta fue cuestionada sobre las recientes declaraciones de Cole, quien ha sostenido que funcionarios mexicanos de alto nivel tendrían vínculos con organizaciones del narcotráfico, al tiempo que ha expresado reconocimiento al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Sheinbaum rechazó que este tipo de pronunciamientos puedan generar divisiones dentro de su Gabinete de Seguridad y sostuvo que una de las estrategias de Estados Unidos ha sido intentar enfrentar a integrantes del gobierno mexicano.
“Ellos buscan de una u otra manera para debilitar a los gobiernos, porque este es uno de sus objetivos, y particularmente gobiernos independientes que defendemos la soberanía, dividirnos internamente, es una de sus estrategias, no de ahora, de siempre”, afirmó.
La Presidenta señaló que, en particular, se busca generar divisiones dentro del Gabinete de Seguridad y del Gabinete Federal mediante declaraciones en las que se elogia a algunos funcionarios mientras se cuestiona a otros.
Sin embargo, aseguró que esa estrategia no ha funcionado debido a la coordinación entre las instituciones de seguridad mexicanas.
“Entonces, piensan que por hablar bien de uno y mal de otros van a generar al interior división, sí, pero fracasan en eso, porque no lo logran, porque hay mucha coordinación y mucho patriotismo de todos, de la defensa de México”, sostuvo.
Sheinbaum ve intención de influir en elecciones mexicanas
La Presidenta también vinculó las declaraciones estadounidenses con los procesos electorales, tanto en Estados Unidos como en México.
Recordó que en noviembre habrá elecciones en Estados Unidos y afirmó que México suele ser utilizado como parte del debate político de ese país.
“Y ellos recuerden que están en elecciones en noviembre, entonces usan muchas veces a México como parte de su elección”, dijo.
Ante la pregunta específica de si las declaraciones de Cole podían constituir un respaldo al secretario de Seguridad y una forma de preparar una narrativa para futuras elecciones en México, Sheinbaum respondió que Estados Unidos también busca influir en los procesos electorales mexicanos.
“No, lo que buscan es, y también influir en las elecciones nuestras, pero es un asunto de siempre, y nada más nosotros tener claridad de ello”, afirmó.
La Presidenta sostuvo que México mantendrá la coordinación con Estados Unidos, pero dentro de un marco de respeto a la soberanía.
“Que se ocupen de los asuntos de allá, acá nos ocupamos nosotros de los asuntos de acá y nos coordinamos, como lo hemos hecho hasta ahora”, señaló.
Añadió que, de acuerdo con declaraciones del propio secretario de Seguridad de Estados Unidos, Washington ha reconocido la decisión de México de mantener su soberanía y trabajar en ese marco.
Sin información sobre nuevos funcionarios señalados
Más adelante, Sheinbaum fue cuestionada nuevamente sobre las afirmaciones del director de la DEA acerca de supuestos funcionarios mexicanos de alto nivel vinculados con organizaciones criminales, en particular con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
La Presidenta respondió que México no ha recibido información sobre nuevos nombres y descartó que el Gobierno mexicano vaya a solicitarla.
“No. Y tampoco lo solicitarían”, respondió.
La mandataria reiteró que, si Estados Unidos cuenta con pruebas o información relacionada con algún posible delito, estas deben ser presentadas y serán analizadas conforme al marco jurídico mexicano.
“Y si ellos tienen alguna prueba de alguna solicitud pues se analiza y se revisa de acuerdo al marco de nuestras leyes”, sostuvo.
Sheinbaum insistió en que México mantiene una relación de coordinación y cooperación con Estados Unidos, pero rechazó cualquier intento de intervención en los asuntos internos del país.
“Y nosotros, como hemos dicho, nos coordinamos, trabajamos, somos socios comerciales, hay 40 millones de mexicanos allá, por supuesto que queremos una buena relación, pero cada país decide en su país. Entonces, esa siempre va a ser nuestra posición, no tenemos por qué cambiarla.”
La soberanía como límite
La discusión sobre las declaraciones de la DEA se produjo después de que Sheinbaum dedicara parte de la mañanera a defender la soberanía nacional y explicar que la relación con Estados Unidos debe mantenerse bajo principios de cooperación, pero sin subordinación.
Ante una pregunta sobre cómo fortalecer la defensa de la soberanía frente a presiones externas, la Presidenta respondió que el principal mecanismo es mantener principios, autoridad política y autoridad moral, además de informar a la población sobre cualquier intento de injerencia.
“Lo más importante es mantener los principios y la autoridad política y moral, porque sin ella sería muy difícil”, afirmó.
También señaló que México debe mantener una relación cercana con Estados Unidos por razones geográficas, económicas y sociales, pero estableciendo límites cuando se pretenda intervenir en asuntos que corresponden exclusivamente al país.
“Ahora se busca intervenir en asuntos que solo le competen a México pues se buscan todas las vías diplomáticas para que no sea así”, afirmó.
Sheinbaum puso como ejemplo las solicitudes de operaciones conjuntas que realiza el Comando Norte de Estados Unidos a las Fuerzas Armadas mexicanas. Explicó que la Defensa y la Marina determinan qué acciones pueden realizarse sin afectar la Constitución ni la soberanía nacional.
“Vamos a ver en qué nos podemos poner de acuerdo que no afecte nuestra Constitución y nuestra soberanía. Y hasta ahora ha funcionado muy bien”, señaló.
La Presidenta sostuvo que esta postura no implica romper la cooperación con Estados Unidos, sino establecer con claridad las competencias de cada país, particularmente en materia de seguridad.
“México es independiente y soberano”, reiteró, al defender una relación basada en la coordinación y no en la subordinación.



