Emulsión

Por: Bertha Alicia Galindo

berthaliciagalindo@alcanzandoelconocimiento.com

El antes y el ahora de la ciencia

65 años son toda una vida y Pablo Rudomín, investigador emérito del Cinvestav, integrante de El Colegio Nacional ha sido parte esos mismos años, de una de las instituciones de ciencia más destacadas del país, el Cinvestav. El Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias fue fundado en 1961 por el primer director de este Centro, Arturo Rosenblueth. La semana pasada Rudomín dio una charla que tituló: “Mis 65 años en el Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Cinvestav”, un recorrido por experiencias, anécdotas y relatos sobre la etapa primigenia de la ciencia en México hasta la pelea por tener una supercomputadora. Hoy vivimos tiempos inéditos con el impacto de la Inteligencia Artificial en la producción científica.

Rudmín es en sí mismo un mar de experiencias y también fuente de reflexión. Generoso y crítico, no ha dudado en expresar, como lo ha hecho desde años atrás sus reflexiones sobre el panorama actual de la ciencia con tres puntos que señala, requieren atención urgente: 1) la carga de normatividad burocrática limita seriamente el desarrollo de la investigación; 2) la reducción de recursos para la investigación merma la capacidad de nuestro país para competir internacionalmente y 3) se percibe desaliento creciente entre los estudiantes por la incertidumbre de su futuro profesional. Una situación muy distinta a los fundadores del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias a principios de los años 60.

Centros Públicos de Investigación, un llamado

En donde se vive esa realidad de los tres puntos señalados por Rudomín, es en los Centros Públicos de Investigación. Hoy en el programa Alcanzando el Conocimiento conversé con Mauricio Flores, investigador de uno de los 26 centros adscritos a la Secretaría de Ciencia. La charla con Mauricio fue sobre la situación en la que se encuentran estas instituciones que son el brazo de investigación científica de la Secihti.

El científico, integrante del colectivo Prociencia, me explicó que la gestión de los recursos presupuestales de cada una de estas instituciones fue trasladada a la Secretaría de Hacienda, lo que está impactando en el día a día para procesos simples como compras menores, mantenimiento de equipos y ni hablar de compra de insumos o de viajar a un congreso. Estos trámites pueden tomar semanas o meses. Al igual que como lo han expresado científicos de otras instituciones, los tiempos de ejercicio presupuestal no van acordes con la realidad.

A lo anterior se suma que los recursos son pocos y que los fondos para convocatorias han disminuido y ni hablar de buscar alianzas con empresas privadas porque la actual Ley General en Materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación tiene muchas restricciones en materia de propiedad intelectual y las empresas tampoco quieren aliarse con los centros de investigación porque además de la incertidumbre jurídica, no hay incentivos.

El doctor Flores reconoció que la titular de la Secretaría de Ciencia, la doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez ha mostrado apertura para escuchar las demandas de los centros, pero las gestiones avanzan muy lento porque al ser trámites que dependen de la Secretaría de Hacienda más que de la Secretaría de Ciencia para su solución, no se concretan.

Dos puntos en los que puso énfasis el doctor Flores. Primero, México ha invertido mucho en la infraestructura de los centros y no se puede dar el lujo de dejar caer esa capacidad instalada y en segundo lugar la mayoría de los investigadores trabajan con honestidad y compromiso; los científicos quieren generar conocimiento y aportar soluciones al país. Tanto control y fiscalización para la comunidad es innecesario e injusto.

Ante este panorama ¿Qué solución propone el doctor Flores? Una simplificación administrativa ¿De qué depende? ¿De quién depende? Parece que de alguien que, en lugar de querer desatar la madeja de la burocracia corte, como lo hizo Alejandro Magno de un solo golpe, ese nudo gordiano. Veremos.

IPN, más manifestaciones

Ayer salieron a las calles los estudiantes del IPN. Esta vez acudieron a las oficinas de la Secretaría de Educación Pública para dos cosas: entregar su pliego petitorio y para solicitar una audiencia con Mario Delgado Carrillo. Esta última petición no se concretó y de ahí el contingente de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas se dirigió al cruce de Eje Central y Avenida Juárez y bloquearon el paso por un buen rato.

La semana pasada los estudiantes acudieron a la Secretaría de Gobernación, no fueron atendidos, cerraron Reforma e Insurgentes. Ayer en la SEP tampoco hubo un encuentro con ellos. Mañana seguirán las movilizaciones con motivo del Día del Politécnico. Atentos.

Al momento de escribir esta columna, el secretario de Educación, Mario Delgado Carrillo informó en redes sociales sobre la renovación del convenio entre el IPN y la Fundación Politécnico. Un pleito de varias semanas que impactó a muchos estudiantes. Qué bueno que se pusieron de acuerdo. Ahora a resarcir los pendientes.

Legado indiscutible

“La verdadera generosidad hacia el futuro radica en darlo todo al presente” escribió Albert Camus y una persona que aplicó esa máxima en todas las facetas de su vida fue Javier Velázquez Moctezuma. Neurocientífico, rector de la UAM-Iztapalapa, divulgador, colega, guía, pero sobre todo amigo. Tanto sembró que se le hará un homenaje póstumo dos días. La cita es el 1 y 2 de junio en la Casa del Tiempo de la UAM en Pedro Antonio de los Santos 84.

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