Francia y México iniciaron las actividades por el Bicentenario de sus Relaciones Diplomáticas con la exposición Francia-México, 200 años de relación y amistad: resonancias, disonancias y contrapuntos, inaugurada en la Biblioteca Vasconcelos.
La muestra, abierta al público desde el 1 de septiembre, marca el comienzo de la Gran Fiesta Franco-Mexicana, un programa cultural de tres meses que busca conmemorar dos siglos de vínculos entre ambos países a través de la historia, el arte, la ciencia y el intercambio intelectual.
La exposición propone revisar la relación franco-mexicana no solo desde los acuerdos y acontecimientos diplomáticos, sino también a partir de las personas que contribuyeron a construir vínculos entre ambas sociedades. Científicos, escritores, artistas, diplomáticos, educadores, fotógrafos, arqueólogos y músicos forman parte del recorrido.
A través de reproducciones de documentos históricos y artísticos, fotografías, publicaciones y testimonios, la muestra aborda los encuentros, influencias mutuas y también los episodios complejos que han marcado la relación bilateral durante dos siglos.
Durante la inauguración, el asesor político de la Coordinación de Comunicación Social de Presidencia de la República, José Alfonso Suárez del Real, destacó el componente social de la relación entre ambos países.
“Algo que caracteriza fundamentalmente a las relaciones existentes entre franceses y mexicanos ha sido esa amistad. Y esta primera exposición va a mostrar la profundidad de esa amistad a lo largo de nuestra historia”, afirmó.
En representación de la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, la directora general de Bibliotecas, Guillermina Pérez Suárez, señaló que la muestra busca presentar los dos siglos de relación como un proceso continuo de intercambio e influencia mutua.
“La cultura como un territorio de intercambio (…) fortalece la relación entre las sociedades y abre caminos para nuevas formas de colaboración, entendimiento y creación conjunta”, sostuvo.
Una relación más allá de la diplomacia
La embajadora de Francia en México, Delphine Borione, destacó que la conmemoración contempla tres meses de actividades culturales construidas durante más de un año con instituciones y organizaciones mexicanas y francesas.
La diplomática señaló que la exposición permite observar los valores que ambos países comparten, entre ellos la libertad, la igualdad, la fraternidad y el humanismo.
Por su parte, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, María Teresa Mercado Pérez, definió la historia bilateral como un proceso “dinámico y multifacético”, marcado por “resonancias, disonancias y contrapuntos”.
La funcionaria señaló que actualmente la relación entre México y Francia rebasa el ámbito estrictamente diplomático y comprende una red de gobiernos, universidades, centros de investigación, empresas, artistas, estudiantes, científicos y ciudades.
“La cultura, por su parte, sigue siendo uno de nuestros grandes lenguajes comunes”, afirmó.
Exiliados, artistas e intelectuales
La exposición fue organizada por la Embajada de Francia en México y el Institut français d’Amérique latine (IFAL), con apoyo del Acervo Histórico Diplomático y la colaboración del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA).
En el proyecto también participaron instituciones mexicanas como el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Nacional de México, el Archivo Manuel Álvarez Bravo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), además de colecciones privadas.
Del lado francés colaboraron el Centro Pompidou, el Museo del Louvre, los Archivos Nacionales de Francia, la Biblioteca Nacional de Francia y el Centro Nacional de las Artes Plásticas.
El recorrido aborda episodios en los que acontecimientos ocurridos en un país tuvieron repercusiones en el otro, incluidos procesos de exilio y la llegada a México de escritores e intelectuales franceses que encontraron en el país un espacio para continuar sus actividades políticas, intelectuales y creativas.
También se revisan los intercambios culturales del siglo XX, incluidos los movimientos sociales de 1968 y las relaciones entre escritores, artistas e intelectuales de ambas naciones.
La exposición incorpora asimismo la presencia de mexicanos en Francia, entre ellos Octavio Paz, Francisco Toledo, Gabriel Orozco y el cineasta Teo Hernández, quien desarrolló buena parte de su trayectoria en París.
Curada por Philippe Ollé-Laprune y Conrado Tostado, Francia-México, 200 años de relación y amistad: resonancias, disonancias y contrapuntos permanecerá abierta al público en la Biblioteca Vasconcelos hasta el 18 de octubre de 2026.



