La decisión del Departamento de Transporte estadounidense tiene efecto inmediato y revoca la orden que limitaba operaciones existentes, propuestas y futuras de aerolíneas mexicanas.
El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT, por sus siglas en inglés) revocó las restricciones que impedían a las aerolíneas mexicanas abrir nuevos vuelos desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM) hacia territorio estadounidense.
La decisión, con efecto inmediato, fue anunciada este viernes por los gobiernos de México y Estados Unidos, que atribuyeron la medida al trabajo coordinado y a los avances en el cumplimiento de los compromisos bilaterales en materia de aviación.
De acuerdo con el comunicado conjunto de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, la determinación revoca la Orden 213-2, mediante la cual el DOT había restringido operaciones existentes, propuestas y futuras de transportistas mexicanos.
El levantamiento de las restricciones abre nuevamente la posibilidad de que las aerolíneas desarrollen rutas y frecuencias desde ambos aeropuertos hacia el mercado estadounidense. Sin embargo, el anuncio no especifica qué compañías abrirán nuevas rutas, cuáles serán los destinos ni cuándo comenzarían las operaciones.
Acuerdos bilaterales en materia de aviación
Los gobiernos señalaron que la decisión es resultado de un proceso de diálogo y cooperación técnica, fortalecido a partir del Memorándum de Consultas suscrito en mayo de 2026.
Desde entonces, México ha avanzado en los compromisos acordados, según el comunicado conjunto, que destaca el reconocimiento estadounidense a las acciones emprendidas por el Gobierno mexicano.
La determinación, añadieron, abre una nueva etapa en la relación bilateral en materia de aviación, sustentada en el diálogo, el respeto a la soberanía, la cooperación institucional y la aplicación de las mejores prácticas internacionales.
México continuará trabajando con las autoridades estadounidenses para fortalecer la conectividad aérea entre ambos países y generar mayores oportunidades para pasajeros, trabajadores y aerolíneas.
El objetivo, de acuerdo con el documento, es consolidar un sistema de aviación seguro, competitivo, moderno y confiable.



