“Cartas al Glaciar”; buscan visibilizar la pérdida de hielo en el Pico de Orizaba

Montañistas, científicos y habitantes de Veracruz llevarán mensajes hasta el Pico de Orizaba para documentar la transformación del último glaciar de México y reflexionar sobre sus posibles efectos en la disponibilidad de agua.

El glaciar Jamapa, ubicado en el Pico de Orizaba, pierde hielo de manera sostenida debido a factores asociados con el cambio climático. Ante su retroceso, montañistas, científicos y habitantes de Veracruz impulsan el proyecto “Cartas al Glaciar”, una iniciativa que reúne mensajes de despedida para llamar la atención sobre las consecuencias ambientales y sociales de la transformación de esta masa de hielo.

La travesía comenzará este viernes 16 de octubre y contempla un ascenso al Citlaltépetl durante la noche del sábado 17. Los participantes llevarán un buzón simbólico hasta la zona del glaciar para reunir cartas de habitantes de las comunidades cercanas, montañistas y personas vinculadas con la cuenca del río Jamapa.

El proyecto es impulsado por el periodista Rodrigo Soberanes Santín, el medio local La Marea y montañistas interesados en documentar lo que representa el glaciar para las comunidades y los ecosistemas conectados por el agua que desciende de la montaña.

La iniciativa contempla una segunda actividad el 7 de noviembre, en Boca del Río, Veracruz, donde se abrirá el buzón y se leerán los mensajes ante habitantes de la región, incluidas niñas y niños.

Un glaciar en retroceso acelerado

El Jamapa es el último glaciar que permanece en México. Su deterioro se ha documentado durante las últimas décadas, aunque los especialistas advierten que no es posible establecer con precisión una fecha para su desaparición.

Investigadores del Centro de Ciencias de la Tierra de la Universidad Veracruzana (UV) realizaron un estudio que cuantificó la pérdida de espesor en el conjunto del glaciar durante el periodo 2015-2025, más allá de las mediciones limitadas a puntos específicos.

Los resultados muestran una disminución desigual: en algunas zonas el hielo perdió más de siete metros de espesor, mientras que la pérdida promedio en el glaciar fue de aproximadamente tres metros durante esa década.

El equipo también documentó que, entre 2019 y 2026, el frente del glaciar retrocedió alrededor de 200 metros. Las mediciones y las imágenes comparativas muestran, además, la aparición de superficies rocosas que antes permanecían cubiertas por hielo.

Víctor Soto Molina, académico del Centro de Ciencias de la Tierra de la UV y especialista en climatología de sistemas de alta montaña, explicó que el retroceso responde a la combinación de factores como el aumento de la temperatura, la disminución de las precipitaciones y las condiciones que favorecen la fusión del hielo.

Aunque algunas estimaciones sitúan alrededor de 2030 la posible desaparición del Jamapa, esa fecha no constituye una predicción exacta confirmada por los investigadores. La evolución de un glaciar depende de la interacción de factores climáticos y geomorfológicos, por lo que su comportamiento no sigue una trayectoria lineal.

El calentamiento global es uno de los principales factores detrás del retroceso de los glaciares de montaña. En el Pico de Orizaba, la transformación del entorno y la pérdida de cobertura forestal también preocupan por sus efectos sobre la conservación del agua y los ecosistemas del parque nacional.

¿Qué podría ocurrir con el agua si desaparece el glaciar?

La desaparición del glaciar no significa que el río Jamapa vaya a secarse de inmediato, pero podría modificar los aportes de agua procedentes del deshielo. La cuenca atraviesa comunidades rurales y zonas urbanas de Veracruz antes de desembocar en el Golfo de México.

La cuenca Jamapa-Cotaxtla abastece directa o indirectamente a más de un millón de personas, de acuerdo con estimaciones citadas en reportes sobre la región. Sus aguas son importantes para el consumo humano, las actividades agropecuarias y los ecosistemas que conectan la alta montaña con la costa.

La pérdida de hielo reduce una reserva natural que libera agua por deshielo. Sin embargo, el impacto sobre los caudales y el abastecimiento dependerá también de las lluvias, la conservación de los bosques, la disponibilidad de agua subterránea y la gestión de la cuenca. Por ello, no puede atribuirse exclusivamente a la desaparición del glaciar una futura escasez de agua.

Rodrigo Soberanes ha señalado que todavía falta información científica para predecir con precisión todos los efectos de la pérdida del glaciar sobre las comunidades y los ecosistemas de las zonas bajas. La cuenca conecta el entorno del Pico de Orizaba con áreas costeras, incluido el Sistema Arrecifal Veracruzano, por lo que los cambios en el flujo del agua plantean preguntas que requieren mayor investigación.

La pérdida de hielo se suma a otros problemas de la cuenca, como la deforestación, la erosión, la presión sobre las aguas subterráneas y la contaminación de los ríos.

Una despedida para hablar del futuro

Para Soberanes, el ascenso busca convertir la transformación del glaciar en un tema de conversación entre las comunidades vinculadas con la cuenca y las nuevas generaciones. La iniciativa también pretende reunir testimonios de quienes han recorrido la montaña y observado sus cambios.

El encuentro previsto para noviembre permitirá compartir los mensajes y dialogar sobre el futuro de la región. Aunque el proyecto no sustituye los estudios científicos ni las acciones de conservación, busca visibilizar el retroceso del hielo y la necesidad de prepararse para los cambios ambientales.

La transformación del Jamapa representa más que la pérdida de un paisaje de alta montaña: plantea preguntas sobre la adaptación al cambio climático, la conservación de los bosques y la gestión del agua en una cuenca de la que dependen numerosas comunidades veracruzanas.

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