Cuarenta y uno permanecen hospitalizados; estudios confirmaron la presencia de Salmonella spp. y en dos casos se detectó además E. coli enterotoxigénica. La UNAM da seguimiento a 131 de los afectados
CIUDAD DE MÉXICO.— Un brote de gastroenteritis infecciosa aguda ha afectado a 135 médicos residentes y de alta especialidad del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”, después de que el 31 de agosto se registrara un incremento súbito de personas con síntomas gastrointestinales.
De acuerdo con información del Hospital General de México y de la Secretaría de Salud, el brote está asociado temporalmente con el consumo de alimentos proporcionados por el servicio subrogado del comedor institucional. Sin embargo, las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar la fuente específica de contaminación.
Los síntomas identificados entre los médicos afectados son principalmente dolor abdominal, diarrea, febrícula y vómito.
Al corte del 3 de septiembre, 41 personas permanecían hospitalizadas para vigilancia y tratamiento. El hospital informó que todas se encuentran estables y bajo supervisión médica.
Laboratorios confirman presencia de Salmonella
Como parte de la investigación epidemiológica se realizaron estudios de laboratorio a los pacientes afectados. Las pruebas corroboraron la presencia de Salmonella spp. en los casos analizados.
La denominación Salmonella spp. indica que se detectaron bacterias pertenecientes al género Salmonella, aunque la información difundida hasta ahora no especifica la especie o el serotipo responsable de las infecciones.
Además, en dos de los casos se identificó una coinfección con Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC), otra bacteria asociada con enfermedades gastrointestinales y diarrea.
La identificación de estas bacterias confirma que los cuadros gastrointestinales tienen un componente infeccioso, pero todavía no determina por sí misma el punto exacto donde ocurrió la contaminación.
Por ello, la investigación sanitaria y epidemiológica continúa para establecer la fuente del brote y definir las medidas adicionales de prevención y control.
Suspenden comedor para residentes
Ante el aumento de casos, el Hospital General de México suspendió de manera inmediata el servicio subrogado de comedor destinado a los médicos residentes.
La institución también puso en marcha una estrategia de búsqueda y seguimiento de las personas que pudieron haber estado expuestas a los alimentos proporcionados por el servicio.
Las autoridades hospitalarias contactaron a quienes consumieron alimentos en el comedor para informarles de la situación y facilitar su atención médica. De acuerdo con información reportada por La Jornada, también se aseguró a los residentes que su atención y convalecencia no tendrían consecuencias académicas o laborales.
El hospital abrió además un área para la hospitalización y tratamiento de los médicos afectados, con personal médico y de enfermería destinado a su atención.
UNAM da seguimiento a sus residentes
La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informó que tuvo conocimiento del brote y que autoridades de su División de Estudios de Posgrado acudieron al Hospital General de México para conocer la situación, investigar lo ocurrido y brindar apoyo a los estudiantes afectados.
De acuerdo con información difundida por La Jornada, 131 de los 135 afectados son estudiantes de la UNAM.
La Facultad señaló que permanecerá atenta a la evolución del estado de salud de sus estudiantes y a sus necesidades, además de mantener coordinación con las autoridades del hospital para proporcionarles acompañamiento.
Los residentes y estudiantes que requieran apoyo pueden comunicarse con la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina.
Investigación continúa
El Hospital General de México y la Secretaría de Salud mantienen abierta la investigación para identificar el origen de la contaminación y determinar qué medidas deben adoptarse para evitar nuevos casos.
Hasta ahora, las autoridades han establecido tres líneas principales de respuesta: atención médica de las personas afectadas, suspensión del comedor para residentes y vigilancia de quienes pudieron estar expuestos.
El brote fue detectado el 31 de agosto, después de que varias personas que habían consumido alimentos en el comedor presentaran de manera súbita síntomas gastrointestinales. Desde entonces, el número de afectados llegó a 135 médicos residentes y de alta especialidad.
Mientras continúan los análisis, 41 permanecen hospitalizados, aunque todos han sido reportados como estables.
La investigación deberá determinar ahora si la contaminación se produjo en alguno de los alimentos servidos, durante su preparación, almacenamiento, transporte o manipulación, y si existieron condiciones que permitieran la proliferación o transmisión de las bacterias detectadas.
El caso ha puesto además bajo escrutinio las condiciones del servicio de alimentación destinado a los médicos residentes de uno de los principales hospitales públicos del país, mientras la UNAM mantiene seguimiento de sus estudiantes y las autoridades sanitarias continúan con la investigación epidemiológica.



