México busca mantener su ventaja comercial frente a Estados Unidos en medio de nuevas negociaciones

Marcelo Ebrard asegura que México conserva una posición comercial más favorable que otros países y mantiene conversaciones semanales con Washington para abordar el T-MEC, los aranceles y la integración de América del Norte.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que México mantiene conversaciones semanales con autoridades de Estados Unidos para avanzar en distintos frentes de la relación comercial bilateral, desde la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) hasta las medidas arancelarias aplicadas a sectores estratégicos como el automotriz, el acero, el aluminio y los semiconductores.

Tras regresar de una gira de trabajo por Washington, el funcionario explicó que las conversaciones con Estados Unidos se han convertido en un proceso permanente.

“Hay que estar cada semana. Ahí vamos avanzando poco a poco”, señaló.

Ebrard indicó que uno de los objetivos centrales de la estrategia mexicana es preservar la posición competitiva que actualmente tiene el país frente a otras economías que exportan al mercado estadounidense.

“El resultado concreto que tienes es que México hoy tiene la mejor posición de todos los países. Ese es el resultado y lo que quiero es mantenerlo”, afirmó.

Negociaciones en varios frentes

El secretario explicó que actualmente existen diferentes espacios de conversación entre México y Estados Unidos.

Uno de ellos corresponde directamente al T-MEC, cuya revisión y negociación incluye temas tradicionales como asuntos laborales y ambientales, pero también nuevas preocupaciones relacionadas con la seguridad económica.

Ebrard señaló que ya se prepara una cuarta ronda de conversaciones sobre el tratado.

Paralelamente, México mantiene negociaciones relacionadas con las medidas estadounidenses adoptadas bajo la Sección 232, que permite imponer restricciones comerciales argumentando razones de seguridad nacional.

Estas medidas afectan sectores como los vehículos, el acero, el aluminio y los semiconductores.

El secretario explicó que, aunque estas conversaciones ocurren de manera paralela a la discusión del tratado comercial, no son exactamente lo mismo.

“Son paralelas, pero no son lo mismo”, señaló.

México busca reducir aranceles a vehículos y acero

Uno de los objetivos de México es reducir los aranceles aplicados a las exportaciones mexicanas de vehículos.

Ebrard cuestionó que países como Japón y Corea del Sur tengan un arancel de 15%, mientras que México enfrente tasas de hasta 25%, pese a la alta integración de contenido estadounidense en la producción mexicana.

La lógica de la negociación, explicó, es que la profunda integración de las cadenas productivas de América del Norte debería traducirse en mejores condiciones para México.

El acero es otro de los sectores prioritarios.

Actualmente, México busca reducir el arancel de 50% aplicado por Estados Unidos, una tasa que el secretario calificó como particularmente elevada.

La estrategia mexicana consiste en negociar sector por sector, sin perder de vista el objetivo general de conservar condiciones comerciales más favorables que las de otros países competidores.

México observa con interés la relación entre Canadá y Estados Unidos

Durante la conferencia, Ebrard también se refirió a las tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos.

México, dijo, observa con buenos ojos la posibilidad de que ambos países alcancen un acuerdo.

“No nos favorece que haya tensión entre ellos”, afirmó.

Para México, la integración económica de América del Norte sigue siendo un objetivo estratégico.

Ebrard consideró que México, Estados Unidos y Canadá deben encontrar mecanismos para continuar trabajando de manera conjunta, aunque reconoció que es difícil anticipar los tiempos en que podrían resolverse las diferencias.

Vietnam y Taiwán reflejan el impacto del boom tecnológico

El secretario también analizó el crecimiento de las exportaciones de Vietnam y Taiwán hacia Estados Unidos, en un contexto en el que ambos países se han convertido en actores cada vez más relevantes dentro de las cadenas globales de suministro tecnológico.

Según Ebrard, el fenómeno está directamente relacionado con el acelerado crecimiento de la inteligencia artificial.

El auge de esta tecnología está generando una demanda creciente de capacidad de cómputo, componentes electrónicos y semiconductores.

Esto, a su vez, está incrementando las importaciones estadounidenses procedentes de Asia.

Para el secretario, el crecimiento de Vietnam y Taiwán demuestra que la imposición de aranceles no necesariamente resolverá el problema estructural de las cadenas de suministro.

Si Estados Unidos reduce las importaciones provenientes de un país, la producción podría desplazarse hacia otra nación asiática si esos productos continúan sin fabricarse en América del Norte.

“La realidad es que esas importaciones van a seguir porque no se fabrican en Estados Unidos, ni en México ni en Canadá”, explicó.

Por ello, consideró que la respuesta de América del Norte debe ser fortalecer su capacidad productiva en sectores tecnológicos estratégicos.

El comercio directo con Asia y la discusión sobre la triangulación

Respecto a la preocupación estadounidense sobre una posible triangulación de mercancías chinas hacia Estados Unidos a través de México, Ebrard señaló que el crecimiento de las importaciones asiáticas hacia el mercado estadounidense responde, en buena medida, a necesidades directas de la economía de ese país.

Estados Unidos importa grandes cantidades de productos procedentes de Asia, particularmente componentes electrónicos y bienes vinculados con la expansión de la inteligencia artificial.

Por ello, consideró que el aumento del comercio con países como Vietnam o Taiwán no necesariamente requiere esquemas de triangulación.

“El dato de Vietnam muestra que Estados Unidos está haciendo importaciones crecientes de Asia de manera directa”, sostuvo.

Economía mexicana muestra una tendencia favorable

Sobre las perspectivas de crecimiento para el cierre del año, Ebrard afirmó que los indicadores disponibles muestran una economía mexicana con una tendencia más favorable de la prevista inicialmente por algunos especialistas.

“No es un crecimiento desmedido, pero es una tendencia favorable, positiva”, señaló.

Aunque reconoció que resulta difícil anticipar el comportamiento de los próximos meses, consideró que los datos recientes muestran una dirección positiva.

En este contexto, la estrategia comercial de México busca aprovechar su cercanía geográfica, su integración manufacturera y su relación económica con Estados Unidos para conservar una posición estratégica en un momento de reorganización de las cadenas globales de suministro.

La apuesta, según Ebrard, es clara: mantener la ventaja relativa de México frente a otros países mientras se negocian nuevas condiciones para sectores estratégicos y se profundiza la integración productiva de América del Norte.

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