México podrá observar la alineación planetaria y la lluvia de meteoros; el eclipse solar total que ocurrirá ese mismo día no será visible desde el país
El cielo ofrecerá un espectáculo astronómico poco común el próximo 12 de agosto, cuando coincidan una alineación de seis planetas, el máximo de actividad de la lluvia de meteoros de las Perseidas y un eclipse solar total visible en algunas regiones del hemisferio norte.
En México, los dos primeros fenómenos podrán observarse si las condiciones meteorológicas y de contaminación lumínica lo permiten, mientras que el eclipse solar quedará fuera del territorio nacional. La franja de totalidad del eclipse atravesará Groenlandia, Islandia, el Atlántico Norte, España, una pequeña zona de Portugal y el norte de Rusia.
Seis planetas antes del amanecer
Durante la madrugada del 12 de agosto, aproximadamente entre 30 y 60 minutos antes de la salida del Sol, podrán localizarse en el cielo Júpiter, Mercurio, Marte, Urano, Saturno y Neptuno.
Los seis planetas aparecerán distribuidos a lo largo de la eclíptica, es decir, la trayectoria aparente que siguen el Sol, la Luna y los planetas en el cielo. No formarán una línea recta perfecta, sino un amplio arco que se extenderá por buena parte de la bóveda celeste.
La visibilidad, sin embargo, será diferente para cada planeta. Marte y Saturno serán los más fáciles de identificar a simple vista. Mercurio podrá observarse si existe un horizonte oriental despejado, mientras que Júpiter estará muy bajo y será más difícil de localizar debido a la cercanía del amanecer.
Para observar Urano serán recomendables unos binoculares, mientras que Neptuno requerirá un telescopio. Por ello, aunque seis planetas participarán en la alineación, no necesariamente serán visibles los seis a simple vista.
La recomendación es buscar un sitio con una vista amplia y despejada hacia el horizonte y comenzar la observación con suficiente anticipación para aprovechar la oscuridad antes de que el cielo comience a iluminarse.
Las Perseidas alcanzarán su máximo
Durante la noche del 12 al 13 de agosto se producirá además el máximo de actividad de las Perseidas, una de las lluvias de meteoros más conocidas del año.
Las Perseidas se producen cuando la Tierra atraviesa los restos de polvo y partículas dejados por el cometa 109P/Swift-Tuttle. Al entrar en la atmósfera a gran velocidad, estos fragmentos se calientan y producen las trazas luminosas que popularmente conocemos como estrellas fugaces.
Este año las condiciones serán particularmente favorables porque el máximo coincidirá con la Luna nueva, por lo que el brillo lunar no interferirá con la observación de los meteoros. En condiciones ideales, las estimaciones pueden alcanzar hasta 100 meteoros por hora, aunque la cantidad que realmente pueda observar una persona dependerá de la contaminación lumínica, las condiciones atmosféricas y el lugar de observación.
A diferencia de la alineación planetaria, para disfrutar de las Perseidas no es necesario utilizar telescopio ni binoculares. Lo más recomendable es alejarse de las ciudades, recostarse o mirar hacia una zona amplia del cielo y permitir que los ojos se adapten a la oscuridad durante unos 20 o 30 minutos.
¿Y el eclipse solar?
El mismo 12 de agosto ocurrirá un eclipse solar total, pero no será visible desde México. La NASA señala que la sombra de la Luna recorrerá Groenlandia, Islandia, el océano Atlántico, España y el norte de Rusia, mientras que otras regiones del hemisferio norte observarán un eclipse parcial.
En España, la totalidad se producirá cerca del atardecer y tendrá una duración inferior a dos minutos en la mayoría de los puntos de observación; en León, por ejemplo, la fase total comenzará a las 20:28 y terminará a las 20:30 horas.
En Ciudad de México y el resto del territorio nacional no habrá eclipse solar visible ese día. El siguiente eclipse visible desde México será un eclipse lunar parcial, los días 27 y 28 de agosto.
Así, para quienes observen el cielo desde México, la madrugada del 12 de agosto será la oportunidad para buscar la alineación planetaria y, durante la noche, disfrutar de las Perseidas bajo un cielo favorecido por la Luna nueva.
Para la observación de los planetas y meteoros no se requiere protección ocular especial. En cambio, cualquier intento de observar el eclipse solar mediante transmisiones o desde una región donde sea visible debe realizarse siguiendo las recomendaciones de seguridad y utilizando filtros solares adecuados.



