El cibercrimen genera pérdidas económicas que lo colocan entre las actividades ilícitas de mayor impacto a nivel mundial y se ha convertido en uno de los principales riesgos para empresas y gobiernos, impulsado por el uso creciente de la inteligencia artificial.
De acuerdo con información de Delta Protect, las pérdidas globales por ataques cibernéticos ascienden a 6 trillones de dólares, mientras que el impacto económico anual del cibercrimen supera los 10.5 billones de dólares, cifras que reflejan la magnitud de esta actividad a escala internacional.
La empresa especializada en ciberseguridad señaló que Norteamérica concentra 51 por ciento de los ciberataques ejecutados mediante inteligencia artificial, mientras que en México 21 por ciento de los ataques dirigidos ya utiliza herramientas de IA y 88.4 por ciento de los directivos prevé que estas amenazas tendrán un impacto significativo en sus organizaciones.
Según la Encuesta de Seguridad de Datos, 60 por ciento de las empresas considera que el desarrollo de malware representa su principal preocupación en materia de ciberseguridad, seguido de los ataques de phishing, identificados como un riesgo prioritario por 58 por ciento de las organizaciones.
El reporte State of AI Security 2026, de Cisco, indica además que 73 por ciento de los sistemas de inteligencia artificial en producción presenta vulnerabilidades frente a ataques de prompt injection, una técnica que permite manipular modelos de IA para obtener información confidencial o comprometer sistemas.
En América Latina, añadió el estudio, únicamente 35 por ciento de las empresas cuenta con protocolos específicos de ciberseguridad para aplicaciones de inteligencia artificial.
El cofundador y codirector general de Delta Protect, Santiago Fuentes, afirmó que la evolución de la IA ha modificado el panorama de riesgos para las organizaciones.
«Si volteamos a ver a los grandes corporativos transnacionales, hablamos de Google, Amazon o Facebook, ninguna realmente puede demostrar que es 100 por ciento segura. Las amenazas han ido evolucionando constantemente con los avances de la inteligencia artificial», señaló.
La compañía advirtió que los ataques mediante deep fake y la suplantación de identidad representan una amenaza creciente para empresas, instituciones financieras y gobiernos, al permitir que ciberdelincuentes imiten la voz o imagen de personas durante videollamadas y otros medios digitales.
Asimismo, destacó que herramientas como VirusTotal han identificado campañas de correos electrónicos maliciosos que suplantan a instituciones como el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para distribuir programas maliciosos y robar información.
Frente a este escenario, Delta Protect prevé que la industria acelerará la adopción de Centros de Operaciones de Seguridad (SOC) impulsados por inteligencia artificial, con el objetivo de reducir los tiempos de detección de amenazas, que actualmente pueden prolongarse durante varios meses.
La firma también señaló que la creciente demanda de especialistas en ciberseguridad —con un déficit estimado de 4.8 millones de profesionales en el mundo— está impulsando el desarrollo de soluciones automatizadas para proteger infraestructuras críticas y garantizar la continuidad operativa de las organizaciones.



