Meta Platforms podría enfrentar sanciones de hasta 1.4 billones de dólares en un juicio que comenzará el próximo 18 de agosto en California, donde cuatro estados de Estados Unidos acusan a la empresa de diseñar deliberadamente Facebook e Instagram para generar adicción entre menores de edad y engañar al público sobre los riesgos de sus plataformas.
La cifra fue revelada por la propia compañía en un documento presentado ante un tribunal federal. Según Meta, los fiscales generales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey buscan imponer multas por 1.4 billones de dólares, calculadas con base en el número estimado de menores afectados y las sanciones previstas en las leyes de protección al consumidor de cada estado. La empresa calificó el monto como «desproporcionado» y aseguró que no tiene precedente en la historia de la protección al consumidor en Estados Unidos.
El proceso forma parte de una ofensiva legal más amplia contra la compañía. En total, 29 estados presentaron una demanda conjunta contra Meta por presuntas violaciones a la legislación federal de protección infantil en internet, mientras que otros 14 estados promovieron acciones legales bajo sus propias leyes estatales, al acusar a la empresa de priorizar el crecimiento de sus plataformas sobre la seguridad de niños y adolescentes.
Las demandas sostienen que Facebook e Instagram fueron diseñadas para mantener conectados el mayor tiempo posible a niños y adolescentes mediante algoritmos, notificaciones y otras funciones que favorecen un uso compulsivo de las plataformas. Asimismo, acusan a Meta de recopilar datos personales de menores sin el consentimiento de sus padres y de minimizar públicamente los riesgos que sus aplicaciones representan para la salud mental de los jóvenes.
Meta rechazó las acusaciones y afirmó que la llamada «adicción a las redes sociales» no constituye un diagnóstico médico reconocido. También argumentó que el método utilizado por los estados para calcular las sanciones duplica o incluso triplica el número de usuarios presuntamente afectados y carece de fundamento legal y probatorio. La empresa sostuvo además que ha desarrollado herramientas para proteger a los menores, como controles parentales, cuentas con restricciones para adolescentes y límites en las recomendaciones de contenido.
El juicio será presidido por la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers, quien recientemente rechazó la petición de Meta para desechar el caso al considerar que existen elementos suficientes para analizar si las plataformas fueron diseñadas para fomentar conductas adictivas entre menores de edad y si la empresa ocultó información sobre los riesgos de sus productos.
Meta enfrenta además más de 2 mil 400 demandas promovidas por distritos escolares, gobiernos locales y familias de menores afectados, en una serie de litigios que buscan responsabilizar a las plataformas digitales por los efectos del uso intensivo de las redes sociales en la salud mental de niños y adolescentes. El juicio que iniciará en agosto podría convertirse en uno de los procesos más relevantes para la regulación de las grandes empresas tecnológicas en Estados Unidos.



