La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que su gobierno busque entrar en conflicto con Estados Unidos ante propuestas para imponer visas a ciudadanos estadounidenses y canadienses que visitan México.
Durante la conferencia matutina, la mandataria respondió a una pregunta sobre la posibilidad de aplicar medidas recíprocas frente a las políticas migratorias impulsadas por Washington.
Sheinbaum reconoció que el tema puede discutirse, pero dejó claro que su administración privilegia la relación entre ambos pueblos.
“Nosotros no estamos contra el pueblo de Estados Unidos, es más, queremos que haya hermandad entre los pueblos”, afirmó.
La presidenta sostuvo que México mantiene una posición firme frente a políticas discriminatorias contra mexicanos en el extranjero, pero insistió en que la prioridad es evitar confrontaciones innecesarias.
“Nosotros no queremos entrar en conflicto con Estados Unidos, ni con su pueblo”, enfatizó.
Añadió que el gobierno mexicano busca que más visitantes extranjeros conozcan el país y su riqueza cultural.
“Queremos que vengan a México, que conozcan la riqueza cultural, que se enamoren de nuestro país”, declaró.
No obstante, Sheinbaum reiteró que existen límites claros en la cooperación bilateral, especialmente en temas relacionados con la soberanía nacional.



