El Gobierno de México adoptará las primeras recomendaciones del Comité de Científicos y Especialistas para el Análisis de la Explotación de Gas Natural No Convencional, una ruta que prioriza las energías renovables, la eficiencia energética y el aprovechamiento del gas convencional antes de considerar el desarrollo de yacimientos no convencionales.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que el objetivo no es sustituir las importaciones de gas natural provenientes de Estados Unidos, sino reducir la dependencia energética del país mediante una estrategia basada en evidencia científica y con estrictas salvaguardas ambientales y sociales.
«¿Qué objetivo tiene esto? No depender tanto del exterior. Aun con toda la explotación que se hiciera de gas no convencional seguiríamos importando de Estados Unidos; el objetivo es bajar la importación para que no dependamos tanto del exterior. ¿Esto es algo que busca México? No, lo buscan todos los países del mundo: garantizar su soberanía energética.»
La mandataria informó que las primeras conclusiones del comité —integrado por 54 científicas, científicos, tecnólogos y humanistas— serán incorporadas a la estrategia del Gobierno y anunció que el grupo continuará acompañando técnicamente las siguientes etapas del proceso.
Prioridad: renovables, eficiencia y gas convencional
Las primeras recomendaciones establecen que México debe acelerar la incorporación de fuentes renovables de generación eléctrica, implementar programas nacionales de eficiencia energética, incrementar la producción de gas convencional y eliminar la quema de gas asociado a la producción petrolera antes de considerar el aprovechamiento de yacimientos no convencionales.
La experta en exploración y producción de hidrocarburos Alma América Porres Luna explicó que México consume actualmente 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales 58% se destina a la generación eléctrica, mientras que 75% del gas consumido es importado desde Estados Unidos. Además, 93% de esas importaciones proviene de yacimientos no convencionales.
La especialista advirtió que, aun aplicando medidas para aumentar la generación eléctrica con energías renovables, mejorar la eficiencia energética, reducir la quema de gas e incrementar la producción nacional de gas convencional, México seguiría dependiendo del exterior para cubrir parte de su demanda.
Prohibición en Tampico-Misantla
Uno de los principales acuerdos del comité fue recomendar la prohibición de actividades de extracción de gas natural no convencional en la cuenca Tampico-Misantla, que abarca regiones de Veracruz y el sur de Tamaulipas.
La investigadora de la Facultad de Ingeniería de la UNAM Ana Paulina Gómora Figueroa explicó que esa decisión responde a criterios de protección ambiental, biodiversidad, densidad poblacional y condiciones sociales.
Durante la conferencia, Sheinbaum adelantó que esa recomendación será adoptada por el Gobierno.
«Nos piden prohibir la explotación de gas no convencional en la cuenca Tampico-Misantla porque es social y ambientalmente inviable. Entonces lo vamos, evidentemente, a reconocer.»
En contraste, el comité recomendó continuar evaluando la viabilidad de los yacimientos ubicados en las cuencas Sabinas-Burro-Picachos, entre Coahuila y Nuevo León, y Burgos, en el noreste de Tamaulipas.
El primer paso será buscar agua salada
Antes de realizar cualquier evaluación sobre la extracción de gas no convencional, el Gobierno iniciará un programa de perforación de pozos para confirmar la existencia de agua salada profunda, indispensable para evitar el uso de agua dulce en un eventual proceso de fracturamiento hidráulico.
Sheinbaum explicó que el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) encabezará esos trabajos.
«Lo primero que haríamos sería iniciar, a partir del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, pozos de exploración para ver si hay agua salada, porque si no hay agua salada se cierra la posibilidad de hacer cualquier tipo de explotación de gas no convencional.»
El doctor José Antonio Hernández Espriú, director de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, señaló que esos pozos tendrán únicamente fines de investigación hidrogeológica para confirmar la existencia de agua salada, verificar que no exista conexión con los acuíferos de agua dulce y construir una línea base para monitorear permanentemente la calidad del agua superficial y subterránea.
El comité también recomendó reutilizar al menos 75% del agua empleada, utilizar exclusivamente agua salada o residual, evitar sustancias altamente tóxicas y establecer un monitoreo científico independiente sobre acuíferos, ecosistemas y actividad sísmica.
Consulta pública y transparencia
Las recomendaciones incluyen la realización de consultas previas, libres e informadas con las comunidades antes de cualquier proyecto de producción, incentivar la proveeduría local y mantener un sistema permanente de vigilancia científica independiente.
La Presidenta anunció que toda la información generada por el comité será pública y que cada dos meses se informarán los avances.
«Lo que le propongo al pueblo de México es seguir trabajando y, cada dos meses, conforme vengan las conclusiones, seguir informando en la mañanera y además tener una página especial en la Secretaría de Energía y en la Secretaría de Ciencia para que todos los mexicanos puedan ver cuál es la información.»
Nuevas tecnologías cambian el escenario
Al responder preguntas sobre el fracturamiento hidráulico, Sheinbaum sostuvo que las tecnologías utilizadas hace una década son distintas de las disponibles actualmente y que cualquier decisión dependerá de las conclusiones científicas.
«Muchas veces muchos de nosotros nos opusimos al gas no convencional. ¿Qué cambia? Las nuevas tecnologías. Hoy hay incluso químicos biodegradables; ya no se utilizan las mismas sustancias ni los mismos procedimientos de hace 10 o 15 años.»
La mandataria insistió en que el proceso será gradual y condicionado a la evidencia científica.
«Vamos paso por paso. Primero hay que ver si hay agua salada, después si realmente hay gas y que los expertos nos sigan acompañando para garantizar que, si es viable, se utilicen tecnologías con los mínimos impactos ambientales.»



