Combustibles en México: entre el incumplimiento y los ajustes para bajar costos

En México, el mercado de combustibles atraviesa un momento de tensión y ajuste. Mientras el gobierno federal busca contener los precios para evitar presiones inflacionarias, aún persisten prácticas que rompen el equilibrio del acuerdo establecido.

De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el 20.5% de las gasolineras incumple el pacto voluntario para vender el diésel por debajo de 28.28 pesos por litro. Esto significa que una de cada cinco estaciones sigue operando fuera del compromiso acordado con el sector empresarial.

El titular de la dependencia, Iván Escalante, señaló que, aunque el incumplimiento persiste, hay avances graduales: el 71.64% de las estaciones ya vende el diésel dentro del límite, con un promedio nacional de 28.22 pesos por litro. En contraste, un 7.79% se mantiene en un rango ligeramente superior.

En el caso de la gasolina regular, el precio promedio nacional se ubica en 23.67 pesos por litro, dentro del margen de ganancia permitido. Sin embargo, se han detectado casos que superan este límite, lo que evidencia que el acuerdo aún enfrenta resistencias en su implementación.

Ante ello, la Profeco mantendrá su estrategia de exhibición pública de estaciones incumplidas, como una medida de presión para alinear al mercado.

Reducción de comisiones: el otro frente

En paralelo, el gobierno federal impulsa una estrategia complementaria para reducir costos desde el sistema financiero. La Secretaría de Hacienda, encabezada por Edgar Amador, anunció un acuerdo con instituciones bancarias y empresas de vales para eliminar la cuota de intercambio en pagos digitales en gasolineras, vigente del 1 de mayo al 31 de octubre.

Esta medida implica que:

* Los pagos con tarjeta de débito reducirán su costo en 2.57 pesos por operación.
* Los pagos con tarjeta de crédito tendrán una disminución promedio de 7.45 pesos por transacción.
* Los vales también verán una reducción similar a la de débito.

El planteamiento es que al bajar el costo por aceptar pagos electrónicos, las gasolineras puedan trasladar ese ahorro al consumidor final.

La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que esta acción refleja la coordinación entre القطاع público y privado, y confió en que la disminución de comisiones contribuirá a reducir aún más los precios de la gasolina y el diésel, además de avanzar hacia un modelo con menor uso de efectivo.

Un escenario en transición

Así, el país se mueve en dos direcciones simultáneas: por un lado, la vigilancia para garantizar el cumplimiento de precios; por otro, la reconfiguración de costos en la cadena de pagos. El resultado de esta doble estrategia será clave para estabilizar el mercado de combustibles en los próximos meses y medir qué tanto los acuerdos voluntarios pueden sostenerse frente a la realidad del sector.

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