Durante una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN en Helsingborg, Suecia, Rubio señaló que “eventualmente habrá menos tropas estadounidenses en Europa de las que ha habido históricamente”.
“Creo que en la alianza se entiende bien que la presencia de tropas estadounidenses en Europa se va a ajustar. Nada de esto es sorprendente, aunque obviamente entiendo por qué genera cierto nerviosismo”, afirmó el funcionario estadounidense.
Las declaraciones se producen después de que el gobierno del presidente Donald Trump anunciara a principios de mayo el retiro de alrededor de 5 mil soldados estadounidenses desplegados en Alemania, decisión que generó tensión diplomática con el canciller alemán Friedrich Merz.
Posteriormente, Trump sorprendió al anunciar el envío de tropas adicionales a Polonia, en lo que analistas consideran un reajuste de la estrategia militar estadounidense en Europa del Este y una mayor prioridad hacia países fronterizos con Rusia.
Actualmente, Estados Unidos mantiene cerca de 80 mil militares en Europa, principalmente en Alemania, Italia, Reino Unido y Polonia, cifra que aumentó tras la invasión rusa a Ucrania en 2022. (reuters.com)
Funcionarios estadounidenses han señalado que el Pentágono busca redistribuir recursos militares para concentrarse en la competencia estratégica con China en la región Indo-Pacífico, además de mantener apoyo a Ucrania sin sostener el mismo volumen de tropas permanentes en territorio europeo. (nytimes.com)
La posible reducción militar ocurre en paralelo con las presiones de Washington para que los países europeos incrementen su gasto en defensa y asuman mayores responsabilidades dentro de la OTAN.
Varios ministros europeos reconocieron durante la reunión que una disminución gradual de tropas estadounidenses es un escenario esperado.
El canciller de Noruega, Espen Barth Eide, afirmó que lo importante será que la transición ocurra “de manera estructurada” para permitir que Europa fortalezca sus propias capacidades militares.
Por su parte, autoridades polacas respaldaron el eventual traslado de fuerzas hacia Europa oriental, al considerar que la principal amenaza de seguridad sigue siendo Rusia y la guerra en Ucrania. (politico.eu)
Analistas internacionales consideran que este movimiento podría modificar el equilibrio de seguridad europeo y marcar un nuevo capítulo en la relación entre Washington y sus aliados de la OTAN, particularmente en momentos de incertidumbre sobre el respaldo estadounidense a largo plazo en la región.



