Lima, Perú, 13 de abril de 2026.— La candidata conservadora Keiko Fujimori se colocó a la cabeza de las elecciones presidenciales en Perú con alrededor del 17% de los votos, en un proceso marcado por la fragmentación política y que perfila una segunda vuelta.
Con más de la mitad de las actas escrutadas, Fujimori lidera la contienda, seguida por el también candidato de derecha Rafael López Aliaga, mientras que el aspirante de centroizquierda Jorge Nieto se mantiene en tercer lugar.
Los resultados preliminares confirman una elección altamente fragmentada, con más de 30 candidatos en disputa, lo que hace prácticamente imposible que algún aspirante alcance el 50% necesario para ganar en primera vuelta.
Segunda vuelta en puerta
Ante este escenario, todo apunta a que los dos candidatos más votados deberán enfrentarse en una segunda vuelta programada para junio, en la que se definirá la presidencia del país sudamericano.
Para Fujimori, esta sería su cuarta participación en una segunda ronda electoral, luego de haber competido sin éxito en procesos anteriores, lo que refuerza su presencia como una figura persistente en la política peruana.
Jornada marcada por retrasos
La elección, celebrada el 12 de abril, estuvo marcada por problemas logísticos que obligaron a extender la votación hasta el lunes 13 en algunos centros, afectando a decenas de miles de votantes.
Las autoridades electorales enfrentan ahora el reto de concluir el conteo en medio de impugnaciones y del lento procesamiento de votos provenientes del extranjero y zonas rurales.
Contexto de crisis política
El proceso electoral ocurre en un contexto de inestabilidad institucional. Perú ha tenido múltiples cambios de gobierno en los últimos años, lo que ha generado desconfianza ciudadana y un electorado altamente disperso.
En este escenario, el próximo gobierno enfrentará un Congreso fragmentado y un clima político complejo, marcado por demandas de seguridad, crecimiento económico y gobernabilidad.



