El excandidato presidencial brasileño salió del país después de incumplir una orden para entregar sus pasaportes. Su Partido Liberal convocó una reunión de urgencia para analizar las consecuencias políticas de su partida.
El senador brasileño Flávio Bolsonaro, quien perdió las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva, viajó a Estados Unidos acompañado de su familia, de acuerdo con información de medios brasileños y fuentes citadas por Reuters. Su salida ocurre mientras enfrenta investigaciones judiciales y después de que incumplió una orden del Tribunal Supremo Federal (STF) para entregar sus pasaportes.
La noticia provocó incertidumbre dentro del Partido Liberal (PL), al que pertenece el excandidato. Su presidente nacional, Valdemar Costa Neto, convocó a una reunión de urgencia en Brasilia para analizar la situación y definir los siguientes pasos de la organización, que busca reorganizar a la oposición tras la derrota electoral.
De acuerdo con El País, dirigentes del partido y colaboradores de Bolsonaro recibieron información sobre su traslado a Estados Unidos, donde podría solicitar asilo político al gobierno de Donald Trump. Sin embargo, no se había confirmado que el senador hubiera presentado formalmente esa solicitud ni que las autoridades estadounidenses se la hubieran concedido.
Incumplió orden judicial
La salida de Bolsonaro se produjo después de que el magistrado Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo Federal, le ordenara entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas. La instrucción se relaciona con una investigación por presunto lavado de dinero y evasión de divisas mediante operaciones vinculadas con plataformas de apuestas digitales.
El plazo venció el martes sin que el senador entregara los documentos, por lo que la Policía Federal brasileña anuló la vigencia de sus pasaportes brasileños, incluido el diplomático que posee por su condición de legislador. No obstante, el político también cuenta con un pasaporte italiano.
La investigación examina presuntas operaciones financieras relacionadas con el abogado Willer Tomaz, cercano a Bolsonaro. Tanto el senador como las personas señaladas niegan haber cometido delitos.
El excandidato había afirmado públicamente que no tenía intención de abandonar Brasil y que entregaría sus documentos para defenderse de lo que calificó como una acción de intimidación política.
Dos investigaciones en el Supremo
Además del expediente por presunto lavado de dinero, Flávio Bolsonaro enfrenta otra investigación relacionada con el financiamiento de una película sobre la trayectoria política de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
En este caso, las autoridades examinan posibles vínculos financieros con el exbanquero Daniel Vorcaro y el origen de recursos destinados al proyecto cinematográfico. La investigación busca determinar si existieron irregularidades en el financiamiento.
Por separado, el magistrado Flávio Dino solicitó a la Policía Federal investigar posibles aportaciones extranjeras a la campaña presidencial del senador y una eventual manipulación de algoritmos en redes sociales durante el proceso electoral. La indagatoria surgió a partir de denuncias sobre una posible interferencia extranjera.
Estas investigaciones se encuentran en curso y no constituyen, por sí mismas, una declaración de culpabilidad contra el senador.
Crisis dentro del Partido Liberal
La salida del excandidato generó diferencias entre sus aliados. Mientras algunos dirigentes expresaron preocupación por las consecuencias políticas y legales de su viaje, otros respaldaron la decisión ante el temor de nuevas acciones judiciales.
La situación también abre interrogantes sobre el liderazgo de la oposición brasileña después de que Lula obtuvo la victoria en la segunda vuelta del domingo 25 de octubre.
Aunque Flávio Bolsonaro no había reconocido formalmente el triunfo de Lula y había anunciado que buscaría impugnar el resultado electoral, el Partido Liberal aceptó la victoria del presidente reelecto.
La partida del senador recuerda la salida de su padre hacia Estados Unidos después de perder las elecciones de 2022. Jair Bolsonaro regresó posteriormente a Brasil y fue condenado a 27 años de prisión por su participación en una trama para impedir la toma de posesión de Lula mediante un golpe de Estado.



