La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la postura de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), en el contexto del paro y las movilizaciones de transportistas del 26 de octubre, y sostuvo que no se vale defender privilegios fiscales mediante acciones que afectan a la población.
La mandataria también hizo referencia al encuentro que representantes del sector transportista sostuvieron días antes con el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, conocido como “Alito”. El 22 de octubre, el líder priista informó públicamente que recibió en el Senado a integrantes de la CANACAR para hablar sobre los retos del transporte de carga.
El señalamiento ocurre en medio de las diferencias entre el Gobierno federal y la cámara empresarial por los cambios en las condiciones de acceso a un estímulo fiscal relacionado con el pago de casetas. Sheinbaum ha sostenido que la modificación afecta a un grupo reducido de empresas y no al conjunto del sector transportista.
Sin embargo, las demandas de las organizaciones también incluyen problemas de seguridad en las carreteras, como robos, extorsiones y agresiones contra los operadores, así como solicitudes de mantenimiento de la infraestructura y atención a los costos de operación.
El conflicto escaló luego de que la CANACAR convocara a movilizaciones y solicitara una reunión directa con la presidenta. La cámara justificó su ausencia en el encuentro convocado por la Secretaría de Gobernación al considerar que requería interlocución al más alto nivel del Gobierno federal.
Mientras otras organizaciones del sector aceptaron instalar mesas de trabajo con autoridades federales, Gobernación reiteró que mantiene abierto el diálogo y llamó a evitar afectaciones a la ciudadanía.
La discusión coloca en el centro dos asuntos distintos: la atención a los problemas de seguridad que enfrenta el autotransporte y la revisión de los beneficios fiscales solicitados por parte del sector. El Gobierno federal ha defendido los cambios al estímulo, mientras que las organizaciones movilizadas exigen compromisos concretos y fechas de cumplimiento.



