El crucero MV Hondius llegó este lunes al puerto de Róterdam, en Países Bajos, donde será sometido a un proceso integral de desinfección tras el brote de hantavirus detectado a bordo durante una travesía por el Atlántico Sur y la Antártida.
La embarcación, operada por la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions, arribó con 25 tripulantes y dos integrantes del personal médico, quienes permanecerán en cuarentena mientras autoridades sanitarias supervisan el proceso de limpieza y monitoreo epidemiológico.
El brote ha dejado hasta ahora tres personas fallecidas y al menos 11 casos relacionados con la enfermedad, entre confirmados, probables y sospechosos, según reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS informó que el brote está asociado con el virus Andes, una variante de hantavirus detectada principalmente en Argentina y Chile, considerada una de las pocas cepas capaces de transmitirse entre personas, aunque los especialistas sostienen que el riesgo de contagio masivo sigue siendo bajo.
El Hondius inició su viaje el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, en una expedición hacia la Antártida y varias islas del Atlántico Sur. Durante la travesía comenzaron a registrarse casos de enfermedad respiratoria severa entre pasajeros y tripulantes, lo que derivó en una emergencia sanitaria internacional.
Las primeras muertes relacionadas con el brote ocurrieron durante el recorrido marítimo. Entre las víctimas se encuentran una mujer alemana y una pareja neerlandesa, mientras que otros pasajeros fueron hospitalizados o puestos bajo vigilancia médica en distintos países europeos.
Tras varios días sin autorización para desembarcar en distintos puertos africanos y atlánticos, la embarcación llegó primero a Tenerife, España, donde descendieron los pasajeros para iniciar cuarentenas y procesos de rastreo epidemiológico coordinados entre varios gobiernos europeos.
Las autoridades sanitarias neerlandesas informaron que los tripulantes que no puedan regresar de inmediato a sus países permanecerán aislados en instalaciones temporales habilitadas cerca del puerto de Róterdam. Además, empresas especializadas realizarán una limpieza profunda del barco, incluyendo sistemas de ventilación, superficies y áreas de convivencia.
El Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Países Bajos indicó que el riesgo de propagación para la población general es bajo y subrayó que ninguno de los tripulantes que permanecen a bordo presenta síntomas activos al momento del arribo.
La OMS mantiene vigilancia internacional sobre los pasajeros y tripulantes que regresaron a más de 20 países, debido a que el periodo de incubación del hantavirus puede extenderse varias semanas.



