Choque de trenes de alta velocidad en Toledo deja al menos 64 muertos y decenas de heridos

Un AVE de Renfe impactó por detrás contra un tren de Iryo detenido cerca de Urda; dos vagones cayeron por un terraplén. El rey Felipe VI expresó sus condolencias y las autoridades investigan una posible falla en la señalización y un error humano.

Al menos 64 personas murieron en el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido la mañana de este miércoles en la provincia española de Toledo, según una actualización publicada por la radiotelevisión pública de Asturias (RTPA). Las labores de rescate continúan y el balance de víctimas permanece sujeto a nuevas actualizaciones.

El accidente ocurrió a las 8:54 horas, tiempo local, cerca de la estación de Urda, en el corredor ferroviario que conecta Madrid con Andalucía. Un tren AVE de Renfe, que cubría la ruta hacia Sevilla, colisionó por detrás con un convoy de la compañía Iryo que se encontraba detenido en la vía.

El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones. Dos de ellos cayeron por un terraplén, lo que dificultó el acceso de los equipos de emergencia y las labores para localizar a los pasajeros atrapados.

En ambos trenes viajaban alrededor de 544 personas, incluido un bebé. De acuerdo con los datos proporcionados inicialmente por la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, el AVE de Renfe transportaba a 397 pasajeros, mientras que en el Iryo viajaban 146 personas y un bebé.

Las autoridades advirtieron desde las primeras horas que el número de fallecidos podía aumentar debido a las condiciones en que quedaron los convoyes y a las dificultades para acceder a algunos vagones.

Felipe VI expresa sus condolencias

El rey Felipe VI se comunicó con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para conocer la evolución de la emergencia y recibir información sobre las consecuencias del accidente.

El monarca expresó su pesar por la tragedia y transmitió sus condolencias a las familias de las víctimas, además de manifestar su apoyo a los heridos y a los equipos de emergencia que participan en las labores de rescate.

García-Page se trasladó a la zona del siniestro para seguir las operaciones. El Gobierno regional activó el Plan Territorial de Emergencia de Castilla-La Mancha (PLATECAM) a las 9:15 horas y elevó posteriormente la situación operativa a nivel 2, ante la magnitud del accidente.

La administración autonómica solicitó también la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), mientras efectivos de la Guardia Civil, bomberos, Protección Civil y personal sanitario se desplegaron en el lugar.

La ministra de Sanidad, Mónica García, informó que los hospitales de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid fueron alertados para recibir a los heridos. Se coordinaron recursos sanitarios y se prepararon camas de cuidados intensivos y quirófanos para atender a las personas que necesitaran atención especializada.

El Gobierno regional habilitó una línea de atención para familiares y allegados de los pasajeros, además de establecer dispositivos de asistencia en distintas estaciones ferroviarias y un espacio de acogida en Urda.

Una posible falla en la señalización, entre las hipótesis

Las causas del accidente siguen bajo investigación. Entre las primeras hipótesis difundidas por medios españoles figura un posible error humano en el centro de control ferroviario de Atocha, después de una incidencia en el sistema principal de señalización.

De acuerdo con fuentes gubernamentales citadas por El País, una avería habría afectado al sistema automático de seguridad y obligado a gestionar la circulación mediante un procedimiento alternativo con mayor intervención humana.

Según esa reconstrucción preliminar, varios trenes se detuvieron en la zona debido a la incidencia. Posteriormente se habría ordenado reanudar la marcha, pero el convoy de Iryo no consiguió arrancar y permaneció detenido en la vía.

Las primeras informaciones apuntan a que un operador del centro de control pudo haber autorizado por error que el AVE de Renfe continuara su recorrido, pese a que el tren de Iryo seguía ocupando la vía. El AVE lo alcanzó por detrás, aunque todavía no se había determinado la velocidad a la que circulaba en el momento del impacto.

Esta versión se basa en los primeros análisis citados por fuentes del Gobierno y no constituye una conclusión oficial definitiva.

El gestor de la infraestructura ferroviaria, Adif, informó que analiza sus sistemas y reconstruye la secuencia de los hechos para establecer qué ocurrió. La investigación deberá determinar qué sistema de señalización estaba activo, qué instrucciones recibieron los maquinistas y por qué se produjo la colisión.

Suspenden circulación entre Madrid y Andalucía

El accidente obligó a interrumpir la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. Renfe e Iryo activaron sus protocolos de emergencia y comenzaron a gestionar las afectaciones a los pasajeros.

Hasta las últimas actualizaciones consultadas no se había confirmado una hora para restablecer el servicio en el corredor ferroviario.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, acudió al centro de control de Adif en Atocha para recabar información sobre el siniestro. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su consternación y trasladó su solidaridad a las víctimas y sus familias.

La cifra de 64 fallecidos difundida por RTPA contrasta con balances anteriores publicados durante la mañana por otros medios, que todavía recogían cifras inferiores. Por ello, el número debe actualizarse con la última confirmación oficial disponible antes de la publicación definitiva.

La investigación técnica y judicial deberá esclarecer las causas del choque y determinar si hubo fallas en los sistemas de seguridad o responsabilidades humanas.

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