El portaaviones lleva más de 260 días desplegado y más de 200 sin tocar puerto; familiares de marinos denuncian problemas de alimentación, agua, higiene y salud mental
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó las denuncias sobre las condiciones que enfrenta la tripulación del portaaviones USS Abraham Lincoln, que lleva más de 260 días desplegado en medio de las operaciones militares estadunidenses contra Irán.
Cuestionado sobre si consideraba que el despliegue había sido demasiado prolongado, Trump respondió que “no ha sido ni de cerca lo suficientemente largo” y aseguró que las familias de los marinos no estaban preocupadas por las condiciones a bordo.
Las declaraciones se produjeron después de que familiares de integrantes de la tripulación y legisladores denunciaran problemas relacionados con la alimentación, el suministro de agua, las instalaciones sanitarias y la salud mental de los aproximadamente 5 mil marinos e infantes de Marina que permanecen a bordo.
Más de 260 días desplegado
El USS Abraham Lincoln salió de San Diego en noviembre de 2025 y originalmente tenía previsto operar en el Pacífico. Sin embargo, fue enviado a Medio Oriente después del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El portaaviones acumula más de 260 días de despliegue y más de 200 días sin hacer escala en un puerto, un periodo excepcionalmente prolongado para una embarcación de este tipo.
Durante su permanencia en la región, el Lincoln ha participado en operaciones militares relacionadas con el conflicto y en acciones contra Irán. El buque y su grupo de ataque han realizado miles de operaciones aéreas.
Denuncian problemas de alimentación y agua
Las denuncias de familiares apuntan a un deterioro de las condiciones de vida a bordo después de meses sin una escala prolongada en puerto.
Familiares han reportado escasez de alimentos frescos y productos básicos, además de problemas con el agua, los baños, las duchas y la infraestructura sanitaria.
También se han mencionado interrupciones en el suministro de agua caliente y problemas de plomería, así como dificultades para recibir correspondencia y artículos personales.
Algunos familiares incluso han señalado que integrantes de la tripulación han perdido peso debido a las dificultades para mantener una alimentación adecuada.
Sin embargo, las autoridades militares han rechazado que exista una crisis generalizada de suministros. La Marina sostiene que las necesidades alimentarias de la tripulación están cubiertas, aunque reconoce que el prolongado despliegue ha representado un desafío logístico.
Preocupación por la salud mental
Uno de los aspectos que más alarma ha generado son los reportes sobre la salud mental de los marinos.
Medios especializados informaron que algunos integrantes de la tripulación intentaron lanzarse por la borda en medio del prolongado despliegue. Uno de los incidentes ocurrió el 3 de agosto, cuando un marino cayó o saltó al agua y posteriormente fue rescatado.
La Marina ha reconocido que se han registrado casos que requirieron atención de salud mental, pero niega haber detectado un aumento de conductas suicidas entre la tripulación.
La situación ha provocado preocupación entre especialistas en salud mental y veteranos de la Marina, quienes han advertido sobre los efectos que pueden tener los despliegues prolongados, particularmente cuando se combinan con operaciones de combate y largos periodos sin regresar a puerto.
Trump y Hegseth rechazan las denuncias
Trump no sólo descartó que el despliegue haya sido demasiado prolongado, sino que también rechazó las versiones sobre el deterioro de las condiciones a bordo.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, también defendió a la Marina y afirmó que los reportes sobre la situación del Lincoln habían sido tergiversados.
El secretario interino de la Marina, Hung Cao, también defendió el desempeño de la tripulación y sostuvo que los marinos estaban cumpliendo con su misión en condiciones difíciles.
Cao reconoció que había casos de salud mental, pero rechazó la idea de que la tripulación se encontrara en una situación generalizada de crisis.
Familiares exigen respuestas
Las declaraciones de Trump y Hegseth provocaron nuevas críticas de familiares de los marinos, quienes aseguran que sus denuncias se basan en relatos directos de integrantes de la tripulación.
Algunos familiares han cuestionado que el gobierno minimice los problemas mientras sus seres queridos permanecen durante meses en alta mar.
Legisladores demócratas también han exigido explicaciones al Pentágono y han pedido una revisión de las condiciones en las que se encuentra la tripulación.
El senador Richard Blumenthal ha cuestionado si es sostenible mantener a una tripulación desplegada durante tanto tiempo sin una pausa adecuada, mientras otros legisladores han solicitado información sobre el impacto del despliegue en la salud y preparación de los marinos.
El USS George Washington será el relevo
Mientras crece la preocupación por las condiciones del Lincoln, la Marina estadunidense ya prepara su relevo.
El USS George Washington se dirige desde el Pacífico hacia Medio Oriente para sustituir al Abraham Lincoln. El movimiento forma parte de una rotación de fuerzas, pero también permitirá poner fin al prolongado despliegue del Lincoln.
El George Washington es actualmente el único portaaviones estadunidense desplegado de manera permanente en la región del Pacífico y tiene su base en Japón. Su traslado temporal hacia Medio Oriente implica, por tanto, un ajuste en la presencia naval estadunidense en Asia.
La Marina no ha dado una fecha precisa para el regreso del Abraham Lincoln a Estados Unidos.
Un despliegue excepcional
El caso del Abraham Lincoln refleja la presión que la guerra con Irán ha ejercido sobre las fuerzas estadunidenses.
El portaaviones salió de San Diego con una misión prevista para el Pacífico, pero fue redirigido hacia Medio Oriente y posteriormente su permanencia se prolongó debido a las operaciones militares.
El buque ha pasado más de 200 días sin una escala en puerto, mientras su tripulación ha continuado realizando operaciones en una zona de conflicto.
Las denuncias sobre alimentación, agua, instalaciones sanitarias y salud mental han abierto ahora un debate sobre cuánto tiempo puede mantenerse una tripulación en condiciones de despliegue continuo sin afectar su bienestar y la capacidad operativa de la Marina.
Por ahora, la administración Trump sostiene que el Lincoln ha cumplido exitosamente su misión y que las denuncias sobre sus condiciones han sido exageradas, mientras familiares y legisladores reclaman una evaluación independiente de la situación a bordo.



