La medida también plantea separar la vacuna triple viral contra sarampión, paperas y rubéola; médicos y organizaciones sanitarias cuestionaron la decisión
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva para modificar las recomendaciones federales de vacunación infantil y reducir de 17 a 11 las vacunas recomendadas para los niños, en una nueva ofensiva de su gobierno contra el actual esquema de inmunización.
La medida plantea además separar en tres aplicaciones la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola (MMR), que actualmente se administra como una sola dosis, y distribuir las aplicaciones en distintas visitas médicas.
Trump defendió la decisión al afirmar que Estados Unidos cuenta con un calendario de vacunación más amplio que otros países desarrollados y volvió a cuestionar una posible relación entre las vacunas y el autismo.
La orden, sin embargo, establece recomendaciones y no cambios obligatorios en las políticas de vacunación.
¿Qué vacunas contempla la nueva recomendación?
La orden establece como vacunas centrales las dirigidas contra sarampión, paperas, rubéola, difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae tipo B, enfermedad neumocócica, virus del papiloma humano y varicela.
Otras vacunas, entre ellas las de virus sincicial respiratorio (RSV) y hepatitis A y B, quedarían recomendadas para determinados grupos considerados de alto riesgo.
Para enfermedades como covid-19 e influenza, la administración propone recurrir a un esquema de “decisión clínica compartida”, en el que médicos y familias determinen individualmente si corresponde la vacunación.
De acuerdo con The Hill, la orden no elimina las vacunas que quedan fuera de las 11 recomendaciones centrales. Se trata de un cambio en las recomendaciones federales sobre cuándo y para quién se aconseja su aplicación.
Trump propone separar la vacuna MMR
Uno de los puntos más controvertidos de la orden es la propuesta de dividir la vacuna MMR en tres aplicaciones independientes y administrarlas en diferentes consultas médicas.
Trump afirmó que la vacuna combinada podría ser “bastante letal”, una afirmación cuestionada por especialistas y organizaciones médicas.
El planteamiento enfrenta además un problema práctico: actualmente los fabricantes no comercializan en Estados Unidos vacunas independientes contra sarampión, paperas y rubéola como alternativa habitual a la vacuna combinada.
Después de la firma, un funcionario de la Casa Blanca reconoció esta situación y señaló que el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) deberá presentar a Trump recomendaciones sobre el tema en un plazo de 90 días.
La propuesta de administrar las vacunas en diferentes consultas también generó preguntas sobre los costos que podrían enfrentar las familias por copagos adicionales. Trump respondió que su administración trabajaría con las familias, mientras que un funcionario de la Casa Blanca dijo que el gobierno está a la espera de las recomendaciones del HHS.
La cifra de las “72 vacunas”
The Hill señala que Trump y el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., han utilizado la cifra de “72 inyecciones” para argumentar que los niños estadunidenses reciben demasiadas vacunas.
Sin embargo, esa cifra corresponde al número de inyecciones que un menor podría recibir entre el nacimiento y los 18 años, y no a 72 vacunas distintas ni a 72 aplicaciones obligatorias.
El cálculo incluye vacunas estacionales individuales, como las de influenza.
Durante años, Estados Unidos ha recomendado la vacunación infantil contra 17 enfermedades.
La medida retoma una disputa previa
La orden de Trump retoma una iniciativa que el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) intentó impulsar este año.
El comité había votado a favor de reducir el esquema de vacunación infantil. Sin embargo, en marzo un tribunal federal determinó que los integrantes seleccionados por Kennedy carecían de la experiencia necesaria para formar parte del panel y bloqueó los cambios al calendario.
Trump hizo referencia a ese litigio en la nueva orden, aunque un funcionario de la Casa Blanca insistió en que la medida presidencial es independiente de las acciones del comité y que cumple con las órdenes judiciales vigentes.
También busca reducir requisitos escolares
La nueva política también apunta a los requisitos de vacunación para el ingreso a las escuelas.
La administración Trump busca que los estados reduzcan el número de vacunas que exigen a los niños para asistir a las escuelas, un aspecto que podría generar nuevos desafíos legales debido a que los gobiernos estatales tienen un papel central en la definición de estos requisitos.
La medida ocurre mientras continúa la disputa entre la administración federal y organizaciones médicas por los cambios impulsados en el calendario de vacunación infantil.
Médicos y organizaciones rechazan la decisión
La orden provocó críticas de médicos y organizaciones de salud.
El senador republicano Bill Cassidy, médico y presidente del Comité de Salud del Senado, calificó la orden como equivocada y afirmó que las vacunas son seguras y efectivas y que no causan autismo.
También advirtió que separar las vacunas podría provocar que los niños reciban más inyecciones para obtener la misma protección y aumentar las dudas de los padres sobre la vacunación.
La Academia Estadunidense de Pediatría (AAP) defendió el calendario vigente y señaló que existe evidencia sólida sobre la seguridad, eficacia y necesidad de las vacunas recomendadas en Estados Unidos.
La organización también cuestionó las afirmaciones de figuras públicas que han relacionado el número de vacunas infantiles con enfermedades crónicas o autismo.
Por su parte, PhRMA, la asociación que representa a la industria farmacéutica estadunidense, puso en duda que la orden represente un avance hacia una política basada en la llamada “ciencia de estándar de oro”.
La organización sostuvo que el calendario estadunidense de vacunación infantil está sustentado en décadas de investigación científica y experiencia en salud pública, y advirtió que reducirlo con base en recomendaciones de otros países podría significar un menor nivel de protección frente a enfermedades que siguen siendo graves y, en algunos casos, potencialmente mortales para los niños.
La decisión de Trump ocurre además cuando Estados Unidos enfrenta el mayor número de casos de sarampión en más de 30 años, de acuerdo con The Hill.
Fuente: The Hill / NPR.



