- Más del 60 por ciento de alumnos y docentes universitarios utiliza la Inteligencia Artificial Generativa de forma cotidiana
- Ocho de cada diez estudiantes la emplea para elaborar textos
- Proponen diez acciones para un uso ético, crítico y responsable en educación superior
La inteligencia artificial generativa dejó de ser una promesa tecnológica para convertirse en una herramienta cotidiana en las aulas universitarias de México. Así lo revela la Encuesta Nacional sobre Usos y Percepciones de esta tecnología, en la que participaron más de 1.5 millones de estudiantes y más de 166 mil docentes, considerada la más grande de su tipo a nivel mundial.
De acuerdo con los resultados, más del 60% de la comunidad universitaria utiliza inteligencia artificial de forma habitual, mientras que ocho de cada diez estudiantes la emplea para elaborar textos, lo que confirma su rápida adopción en los procesos de aprendizaje.
Ante este panorama, el titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, planteó una ruta de diez acciones dirigida a rectoras y rectores del país, con el objetivo de garantizar un uso ético y crítico de esta tecnología en las instituciones de educación superior:
- Reconocer que la IAG ya está en las universidades e instituciones de educación superior.
- Establecer lineamientos institucionales claros para su uso ético, crítico y con propósito.
- Impulsarla formación docente y la literacidad digital como prioridades nacionales.
- Transformar los planes y programas de estudio para la era de la IA
- Repensar los modelos de evaluación académica
- Garantizar la literacidad en IA para las y los estudiantes.
- Establecer mecanismos de colaboración para reducir brechas de acceso.
- Incorporar la perspectiva de género en la política educativa sobre IAG.
- Atender el bienestar estudiantil en la era de la IAG.
- Fortalecer y transversalizar las humanidades y las ciencias sociales en la formación universitaria
Un cambio profundo en la educación
El subsecretario de Educación Superior, Ricardo Villanueva Lomelí, advirtió que la inteligencia artificial no es un escenario futuro, sino una realidad que ya está generando conocimiento dentro de las aulas.
Señaló que la encuesta representa un ejercicio de “honestidad institucional”, al reconocer que las universidades aún enfrentan incertidumbre sobre cómo integrar esta tecnología sin que rebase sus capacidades.
En la misma línea, el director general de Educación Superior Universitaria e Intercultural, Carlos Iván Moreno Arellano, destacó que nueve de cada diez participantes conocen estas herramientas, lo que evidencia una transformación acelerada en las dinámicas de enseñanza y aprendizaje.
Más allá de la tecnología
Para Luis Armando González Plascencia, la adopción de la inteligencia artificial en la educación superior es parte de un cambio más amplio que ha permeado prácticamente todas las actividades laborales y de entretenimiento en los últimos años.
En tanto, el representante de la UNESCO en México, Andrés Morales, subrayó que el debate sobre la inteligencia artificial no es solo tecnológico, sino también ético, social y de derechos humanos.
Advirtió que la transformación digital solo tiene sentido si la tecnología está al servicio de las personas, y no al revés.
El reto: no perder el control
Los resultados de la encuesta dejan ver un escenario claro: la inteligencia artificial ya forma parte del ecosistema educativo. El desafío ahora no es su adopción, sino su regulación y aprovechamiento.
En este contexto, la SEP llamó a las instituciones de educación superior a sumarse a una transformación que —advirtió— será determinante para el futuro de las nuevas generaciones, así como para la soberanía tecnológica del país.



