A 110 años de su creación, la Facultad de Química (FQ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se mantiene como un referente nacional e internacional en la formación de profesionales, la investigación y la vinculación con la industria, destacaron autoridades y exdirectores de la entidad académica.
Carlos Amador Bedolla, director de la Facultad, señaló que su principal aportación a lo largo de más de un siglo ha sido la formación de decenas de miles de profesionales de la química, entre ellos el Premio Nobel Mario Molina y Luis Ernesto Miramontes, reconocido por su participación en el desarrollo de la síntesis de la sustancia activa de la primera píldora anticonceptiva.
En entrevista por el 110 aniversario de la FQ, Amador Bedolla consideró que la trascendencia de la institución en la historia educativa de México es amplia y sostuvo que la comunidad universitaria tiene la responsabilidad de preservar ese legado y darle continuidad.
La Facultad se ha consolidado también como un espacio de formación e investigación cuyos egresados han participado en distintos sectores de la industria, entre ellos el farmacéutico, alimentario, petrolero y minero, así como en áreas científicas como la ambiental, educativa, biotecnológica y de nuevos materiales.
Perla Castañeda López, secretaria académica de Docencia de la FQ, coincidió en que una de las principales contribuciones de la entidad ha sido la formación de profesionales que han participado en sectores relevantes para el país.
Añadió que en sus aulas también se han preparado docentes e investigadores que han contribuido a la consolidación de instituciones y al mantenimiento de la presencia de la Facultad en los ámbitos nacional e internacional.
El reto frente a las nuevas tecnologías
De cara al siglo XXI, uno de los principales desafíos es mantener actualizada la formación y la investigación frente a los avances de la disciplina y las nuevas tecnologías, consideró Eduardo Bárzana García, profesor emérito de la UNAM y exdirector de la Facultad.
El académico destacó además que la presencia de sus egresados en distintas regiones del país ha contribuido a darle un carácter nacional a la Universidad.
Por su parte, Jorge Manuel Vázquez Ramos, coordinador de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la UNAM y también exdirector de la FQ, recordó que la institución surgió ante la necesidad de contar con profesionales capaces de atender el desarrollo de la industria química y petroquímica mexicana.
Consideró que la química mantiene un papel central en los procesos de transformación industrial y que la Facultad constituye un referente en la formación de profesionales de esta área y en la relación con industrias vinculadas con la disciplina.
Enrique Bazúa Rueda, también exdirector de la FQ, señaló que la institución ha cambiado con el paso del tiempo, aunque ha mantenido su prestigio académico. A su juicio, uno de los pilares actuales son los profesores de carrera y la capacidad de la Facultad para atraer a estudiantes interesados en formarse en el área química.
Para el futuro, planteó la necesidad de fortalecer la investigación y de estrechar la relación con la industria para que ésta encuentre en la Facultad un recurso para desarrollar proyectos, como ocurre en otros países.
De escuela en Tacuba a Facultad de Química
La historia de la actual Facultad de Química comenzó a principios del siglo XX, a partir de la iniciativa de Juan Salvador Agraz, quien identificó la necesidad de formar profesionales para la industria química y petroquímica del país.
El 23 de septiembre de 1916, mediante un decreto del entonces presidente Venustiano Carranza, se constituyó la Escuela Nacional de Química Industrial en el entonces pueblo de Tacuba.
El 5 de febrero de 1917 se incorporó a la Universidad Nacional. En 1935 cambió su nombre por el de Escuela Nacional de Ciencias Químicas y, en 1957, comenzó actividades en Ciudad Universitaria.
Las instalaciones de Tacuba cerraron en diciembre de 1962. Tres años después, el Consejo de Doctorado de la UNAM aprobó que la institución pudiera otorgar los grados de maestría y doctorado, con lo que adquirió el carácter de Facultad de Química.
A 110 años de su creación, la FQ enfrenta el desafío de mantener su papel en la formación de profesionales y en la investigación científica, al tiempo que busca fortalecer sus vínculos con los sectores productivos y responder a los cambios tecnológicos de la disciplina.



