Padres de familia de alumnos de nuevo ingreso de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, denunciaron que los estudiantes fueron sometidos a presuntas novatadas con prácticas que calificaron como tortura, entre ellas ayunos prolongados, restricción de agua, ejercicios físicos extremos y maltrato psicológico, lo que dejó al menos una joven hospitalizada con insuficiencia renal aguda.
Las denuncias fueron presentadas por familiares de los aspirantes que aprobaron el examen de admisión y participaron en el curso de inducción organizado por el comité estudiantil de la Normal. De acuerdo con los testimonios, los jóvenes permanecieron incomunicados luego de que les retiraron sus teléfonos celulares al ingresar al plantel.
José Núñez Díaz, padre de una de las alumnas, aseguró que los estudiantes fueron obligados a permanecer hasta 72 horas sin alimentos, además de compartir un vaso de agua entre cinco personas, realizar entre 300 y 400 sentadillas, consumir café hirviendo en pocos minutos y efectuar trabajos físicos extenuantes. También denunció que algunos alumnos eran obligados a sostener platos y tazas con los brazos extendidos durante largos periodos como parte de los castigos.
El caso más grave es el de una estudiante de 17 años, quien fue trasladada por su familia a un hospital tras presentar un cuadro de deshidratación severa e insuficiencia renal aguda. De acuerdo con el reporte médico citado por los familiares, la joven permaneció tres días sin ingerir alimentos, lo que provocó un desequilibrio hidroelectrolítico y requirió atención especializada.
Los padres también denunciaron que a las mujeres se les impedía acudir a los sanitarios, incluso durante su periodo menstrual, situación que habría provocado infecciones urinarias en algunas estudiantes. Asimismo, señalaron que quienes ya no resistían las actividades eran expulsados del plantel y abandonados en la vía pública.
Según los testimonios, antes del inicio del curso de inducción se pidió a los estudiantes llevar plásticos negros con el argumento de que serían utilizados en actividades escolares; sin embargo, posteriormente habrían sido colocados alrededor de algunas áreas para impedir que desde el exterior se observaran las prácticas de iniciación.
Los familiares solicitaron la intervención de la Fiscalía General del Estado de Chiapas, así como de las comisiones nacional y estatal de derechos humanos, para investigar los hechos y garantizar la integridad de los estudiantes. También pidieron que cesen las llamadas «novatadas», al considerar que ponen en riesgo la vida de los alumnos.
Hasta este martes, la dirección de la Escuela Normal Rural Mactumactzá no había emitido un posicionamiento público sobre las denuncias.



