Las empresas que realizan operaciones de comercio exterior enfrentan en 2026 mayores exigencias de cumplimiento debido a una fiscalización más focalizada y a un régimen sancionador más severo, advirtió el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (COMCE) Noreste.
El presidente del organismo, Javier Cendejas, señaló que, en determinados supuestos, las multas pueden alcanzar hasta 300% del valor comercial de la mercancía.
La reforma a la Ley Aduanera, vigente desde el 1 de enero de 2026, elevó de un rango de 70 a 100% hasta 250 a 300% la multa por no acreditar regulaciones y restricciones no arancelarias.
Además, el incumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) de información comercial puede derivar en embargo precautorio, mientras que la omisión de impuestos al comercio exterior puede ser sancionada con multas de entre 130 y 150% de las contribuciones omitidas.
Aumentan 131% las infracciones
A las modificaciones en el régimen sancionador se suma una mayor fiscalización. De acuerdo con Cendejas, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) programó alrededor de 3 mil auditorías de comercio exterior para 2026, con revisiones concentradas en operaciones que presenten mayores señales de riesgo.
En este contexto, la recaudación por infracciones a disposiciones de comercio exterior aumentó 131% durante el primer semestre de 2026, al pasar de mil 291 millones de pesos en el mismo periodo de 2025 a 2 mil 986 millones de pesos.
El monto recaudado entre enero y junio de este año también superó lo registrado durante todo 2025, cuando se obtuvieron 2 mil 584 millones de pesos por este concepto.
COMCE Noreste precisó que estas cifras corresponden exclusivamente a infracciones en materia de comercio exterior y no deben confundirse con el total de multas fiscales ni con las correcciones fiscales realizadas por contribuyentes durante auditorías.
¿Qué puede activar una revisión?
Entre los factores que pueden propiciar una revisión más profunda se encuentran inconsistencias entre las importaciones o compras y las ventas declaradas, valores alejados de referencias económicas o sectoriales, incumplimientos en permisos, regulaciones o certificaciones, perfiles fiscales atípicos y deficiencias en la trazabilidad de las operaciones.
El organismo señaló que pedimentos, facturas, pagos, inventarios y registros deben ser consistentes y respaldar una misma operación.
Cendejas puntualizó que una señal de riesgo, por sí sola, no implica que exista una infracción.
Las consecuencias de un incumplimiento también pueden ir más allá de una sanción económica, ya que la suspensión del padrón de importadores, la pérdida de un programa IMMEX o la afectación de determinadas autorizaciones pueden interrumpir las operaciones de una empresa.
También se acerca la Manifestación de Valor Electrónica
Otro de los cambios que deberán atender las empresas es la obligatoriedad de la Manifestación de Valor Electrónica, prevista para el 1 de octubre de 2026 después de tres prórrogas.
Además, entre septiembre y noviembre, el Plan Maestro de Fiscalización 2026 contempla revisiones relacionadas con comercio exterior y subvaluación, apoyadas en el cruce de información entre el SAT y la Agencia Nacional de Aduanas de México.
COMCE Noreste llamó a las empresas a fortalecer la consistencia de su información fiscal, aduanera, contable, comercial y de inventarios, así como su capacidad para documentar las operaciones de principio a fin.
Los cinco estados que integran su representación —Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Durango— concentraron 46.7% del valor de las exportaciones estatales de México durante el primer trimestre de 2026.
Sin embargo, el organismo subrayó que los cambios en fiscalización y sanciones tienen alcance nacional y son relevantes para todas las empresas que realizan operaciones de comercio exterior.



