México enfrenta una oportunidad económica histórica ante la reorganización de las cadenas globales de suministro y su integración productiva con Norteamérica, pero el reto será convertir esa ventaja en mayor valor agregado, innovación, empleos de calidad y desarrollo, afirmó Claus von Wobeser, al concluir seis años como presidente de la International Chamber of Commerce México (ICC México).
Al presentar sus perspectivas sobre el futuro del comercio exterior mexicano, señaló que el país atraviesa una transformación del comercio mundial marcada por la pandemia, las rupturas en las cadenas de suministro, conflictos geopolíticos, disrupciones logísticas, el regreso del proteccionismo y una mayor competencia entre las principales potencias.
Von Wobeser planteó tres reflexiones para México. La primera es mirar más allá de la revisión del T-MEC, pues la relación económica con Estados Unidos y Canadá ha entrado en una nueva etapa en la que el comercio está cada vez más vinculado con la seguridad económica, la geopolítica, la energía, la tecnología y la política industrial.
“El desafío no consiste solamente en preservar un tratado comercial. Consiste en preservar la certidumbre de una integración económica que Norteamérica ha construido durante más de tres décadas”, sostuvo.
Consideró que México debe asumir un papel protagónico en la siguiente etapa de la integración económica de América del Norte y no limitarse a ser un país que comercia con Estados Unidos.
El reto del nearshoring
Como segunda reflexión, el expresidente de ICC México señaló que atraer inversiones es apenas el primer paso y que el éxito del nearshoring debe medirse por el valor que permanece en el país.
“El éxito del nearshoring no deberá medirse solamente por cuántas plantas llegan a México, sino por cuánto valor permanece en México”, afirmó.
En ese sentido, planteó que México debe evaluar cuánto contenido nacional incorpora a sus exportaciones, cuántas empresas mexicanas participan como proveedoras, cuánto conocimiento y tecnología se genera y qué calidad de empleos producen las nuevas inversiones.
“No solamente debemos preguntarnos cuánto exportamos. Debemos preguntarnos cuánto valor mexicano incorporamos a lo que exportamos”, enfatizó.
La tercera reflexión se relaciona con factores internos que serán determinantes para aprovechar la coyuntura, entre ellos la certeza jurídica, energía suficiente y competitiva, infraestructura y logística, seguridad, agua, conectividad, innovación y talento.
“La geografía puede acercarnos al mercado más importante del mundo. Nuestras decisiones determinarán cuánto podemos aprovechar esa cercanía”, señaló.
ICC México cumple ocho décadas
Durante el encuentro también fue presentado el libro “Ocho décadas al servicio del comercio internacional”, que recupera la historia de ICC México y su contribución al desarrollo del comercio internacional del país durante 80 años.
La obra documenta el trabajo realizado por generaciones de empresarios y especialistas mediante análisis, propuestas, mejores prácticas y conocimiento especializado en comercio, inversión y otras áreas relacionadas con la actividad empresarial.
Al concluir su gestión, Von Wobeser destacó que México cuenta con ubicación estratégica, tratados comerciales, capacidad industrial, experiencia exportadora, talento y más de tres décadas de integración productiva con Estados Unidos.
“México no necesita esperar a que el futuro del comercio mundial se defina para encontrar su lugar en él. Tiene hoy las condiciones para contribuir a definirlo”, afirmó.
Y concluyó: “La pregunta ya no será si México tuvo una oportunidad. La pregunta será qué hicimos con ella”.



