De acuerdo con el reporte de Finanzas públicas y deuda pública a julio de 2026, el déficit presupuestario fue 268 mil millones de pesos menor al programado, mientras que el balance primario presupuestario registró un superávit de 13 mil millones de pesos, frente al déficit previsto.
Los ingresos estuvieron impulsados principalmente por la recaudación del IVA, el IEPS distinto de combustibles, los impuestos a las importaciones y los ingresos petroleros.
La recaudación del IVA aumentó 9.9 por ciento real anual en el acumulado a julio, con lo que hiló cinco meses consecutivos de crecimiento y superó en 108 mil millones de pesos lo previsto en el programa. De acuerdo con Hacienda, el resultado estuvo favorecido por la resiliencia del consumo interno y una mayor vigilancia aduanera.
Los impuestos a las importaciones crecieron 8.1 por ciento real anual, aunque se ubicaron 33 mil millones de pesos por debajo de lo programado debido principalmente a la apreciación cambiaria.
En tanto, la recaudación del IEPS aumentó 2 por ciento, impulsada por el componente distinto de combustibles, que creció 9.3 por ciento. En contraste, el IEPS aplicado a gasolinas y diésel disminuyó 2.1 por ciento debido a los estímulos utilizados para contener los precios de los combustibles.
El ISR cayó 6 por ciento real anual, debido a una menor captación de pagos de personas morales, aunque esta disminución fue parcialmente compensada por mayores ingresos asociados con sueldos y salarios.
Crecen ingresos petroleros y gasto social
Los ingresos petroleros acumularon cuatro meses consecutivos de crecimiento y aumentaron 10.7 por ciento real anual en el acumulado a julio. En el séptimo mes del año, el incremento fue de 56.6 por ciento, mientras que los ingresos propios de Pemex aumentaron 14 por ciento, asociado con mayores precios internacionales del petróleo.
Por el lado del gasto, los recursos destinados al desarrollo social crecieron 9.2 por ciento real anual durante los primeros siete meses del año.
Hacienda destacó incrementos en salud, de 15.1 por ciento; educación, de 8.4 por ciento; protección social, de 7.9 por ciento, y vivienda, de 6 por ciento.
La inversión física también mostró un incremento importante, de 62.6 por ciento real anual en julio, mientras que en el acumulado destacó el crecimiento de los recursos destinados a educación, con 18.9 por ciento, y vivienda y servicios a la comunidad, con 5.9 por ciento.
En contraste, el gasto de operación distinto de servicios personales disminuyó 3.4 por ciento real anual.
Deuda se mantiene en niveles sostenibles
El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubicó en 51.5 por ciento del PIB, mientras que la deuda neta del Gobierno Federal representó 48.3 por ciento del PIB.
Hacienda señaló que la estructura de la deuda, con una alta participación de instrumentos en moneda nacional, a tasa fija y de largo plazo, contribuye a reducir los riesgos cambiarios y de refinanciamiento.
El costo financiero también disminuyó 4.9 por ciento real anual y se ubicó 115 mil millones de pesos por debajo de lo programado.
En materia de financiamiento, durante julio se realizaron operaciones en los mercados interno y externo orientadas a extender los plazos de la deuda y reducir las amortizaciones previstas para los próximos años.
En el mercado externo, la recompra anticipada de bonos por 5.9 mil millones de dólares permitió eliminar las amortizaciones en dólares previstas para 2027 y 2028 y reducir en 30 por ciento las correspondientes en euros de 2029.
Hacienda indicó que todas las operaciones se realizaron conforme al Plan Anual de Financiamiento y dentro de los techos de endeudamiento autorizados para 2026.



