El gobierno de Estados Unidos prevé notificar este 1 de julio que no extenderá por ahora la vigencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), una decisión que activará el mecanismo conocido como «cláusula de extinción» (sunset clause) y abrirá un periodo de hasta diez años para renegociar el acuerdo comercial.
De acuerdo con la agencia Reuters, la notificación dará inicio al proceso de revisión previsto en el tratado, sin que ello implique la salida inmediata de Estados Unidos del T-MEC. Si los tres países no alcanzan un acuerdo durante las revisiones anuales contempladas en el mecanismo, el tratado expiraría el 1 de julio de 2036.
La decisión se enmarca en las negociaciones impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, que busca modificar diversos aspectos del acuerdo, entre ellos fortalecer el contenido estadounidense y regional en la industria automotriz y cerrar espacios para que productos vinculados con China se beneficien de las reglas comerciales del T-MEC.
Según Reuters, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, sostendrá una reunión virtual con funcionarios de México y Canadá, aunque Washington mantiene negociaciones formales principalmente con México. Incluso, ya está programada una tercera ronda de conversaciones bilaterales para la semana del 20 de julio, lo que refleja que las negociaciones continuarán después de la fecha límite del 1 de julio.
Entre las propuestas que Estados Unidos ha puesto sobre la mesa se encuentra elevar al 50% el contenido específicamente estadounidense en los vehículos fabricados en Norteamérica, lo que incrementaría el contenido regional requerido para acceder a los beneficios del tratado hasta aproximadamente 82%. Además, ambas partes han discutido la posibilidad de establecer un arancel global de 15% para automóviles, con tarifas preferenciales para México y Canadá si aceptan reglas de origen más estrictas.
Fuentes citadas por Reuters señalaron que México y Estados Unidos coinciden en el diagnóstico de algunos de los problemas que enfrenta el tratado, como la disminución del contenido estadounidense en los vehículos y el aumento de componentes provenientes de Asia. Sin embargo, las negociaciones continúan centradas en definir la forma de alcanzar esos objetivos sin afectar la integración de las cadenas productivas de América del Norte.



