El deterioro del suelo de conservación en la Ciudad de México avanza en al menos ocho alcaldías debido al crecimiento urbano desordenado, la expansión agrícola sin manejo sostenible y la reducción de humedales, reveló un estudio elaborado por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La investigadora del Instituto de Geografía de la UNAM, Clemencia Santos Cerquera, presentó los resultados del proyecto “Análisis del impacto del suelo de conservación de la Ciudad de México por cambios de uso de suelo 2025”, el cual documenta daños ambientales acumulados entre 2015 y 2023 en zonas ecológicamente sensibles de la capital.
El análisis identificó afectaciones en las alcaldías de Tlalpan, Milpa Alta, Xochimilco, Tláhuac, Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Álvaro Obregón e Iztapalapa, donde persisten procesos de conversión de bosques a uso habitacional, apertura ilegal de caminos y crecimiento urbano incontrolado.

Durante la presentación realizada en el auditorio “Ing. Geógrafo Francisco Díaz Covarrubias” del Instituto de Geografía, Santos Cerquera explicó que el deterioro ambiental ya provoca pérdida de biodiversidad, reducción en el almacenamiento de carbono y alteraciones en la regulación climática y en los flujos hidrológicos superficiales y subterráneos.
Además, advirtió sobre el incremento de especies invasoras en distintas zonas de conservación de la capital.
La especialista señaló que el estudio integra información técnico-científica para elaborar un diagnóstico sobre las implicaciones de los cambios de uso de suelo, particularmente en la pérdida de infiltración de agua y el aumento del escurrimiento superficial.
Recordó que esta iniciativa deriva de un proyecto desarrollado hace una década sobre áreas críticas de ocupación, el cual contemplaba ejes medioambientales, socioterritoriales y socioeconómicos.
“Las condiciones ambientales actuales y las tendencias van a seguir si no se actúa. Hay que trabajar en forma local para tener una mejora”, enfatizó.
Santos Cerquera subrayó que, aunque la legislación mexicana reconoce el derecho a un medio ambiente sano, también existe una responsabilidad compartida entre ciudadanía e instituciones para cumplir las normas de ordenamiento territorial.
Por su parte, la directora del Instituto de Geografía de la UNAM, María Teresa Sánchez Salazar, afirmó que la transformación acelerada que enfrenta la Ciudad de México evidencia la necesidad de actualizar el programa general de ordenamiento territorial y colocar al suelo de conservación y las áreas naturales protegidas como ejes prioritarios.
“La situación del suelo de conservación es muestra del ascenso desordenado y explosivo de expansión urbana de la metrópoli más grande del país”, señaló.
En la presentación también participaron la directora del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva de la Ciudad de México, Patricia Ramírez Kuri; el coordinador de Vinculación del Instituto de Geografía, Héctor Daniel Reséndiz López; y el director de Información Estadística y Geográfica del IPDP, Alan Castillo Ferraez.



