NASA lanzará el telescopio Roman, que buscará descifrar la energía oscura

La NASA se prepara para lanzar este domingo el telescopio espacial Nancy Grace Roman, un observatorio que permitirá estudiar enormes regiones del universo y buscar respuestas a una de las grandes preguntas de la cosmología: qué es la energía oscura y cómo ha influido en la expansión del universo.

El telescopio ya se encuentra en la plataforma de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy, en Florida. NASA confirmó que el Roman está listo para despegar después de completar la revisión de preparación para el lanzamiento, mientras que un cohete Falcon Heavy de SpaceX fue colocado este sábado en posición vertical en el Complejo de Lanzamiento 39A.

El lanzamiento está programado para las 7:26 de la mañana, hora del este de Estados Unidos, del domingo 30 de agosto. La cobertura de NASA comenzará a las 6:20 de la mañana. Los meteorólogos de la Fuerza Espacial de Estados Unidos estiman actualmente una probabilidad de 60% de condiciones favorables para el despegue.

Una vez separado del cohete, Roman viajará hasta el segundo punto de Lagrange del sistema Sol-Tierra, conocido como L2, ubicado a aproximadamente un millón de millas de nuestro planeta. Su misión primaria está prevista para cinco años, con el objetivo de operar durante una década.

Una mirada mucho más amplia del universo

El Roman tendrá un campo de visión al menos 100 veces mayor que el del telescopio espacial Hubble. Esto le permitirá observar grandes extensiones del cielo con una velocidad muy superior y potencialmente registrar la luz de mil millones de galaxias a lo largo de su misión.

NASA estima que durante sus primeros cinco años de observaciones Roman podrá estudiar más de 50 veces la cantidad de cielo que Hubble observó durante sus primeros 30 años, con una velocidad de exploración de hasta mil veces mayor.

El observatorio estudiará, entre otros objetivos, energía oscura, materia oscura, galaxias, agujeros negros y exoplanetas. También permitirá elaborar un censo estadístico de sistemas planetarios y observar directamente algunos exoplanetas y discos donde se están formando planetas.

Las explosiones que pueden revelar la expansión del universo

Uno de los métodos que utilizará Roman para estudiar la energía oscura será observar supernovas de tipo 𝐈a.

Estas explosiones se producen en determinados sistemas estelares binarios que contienen al menos una enana blanca. Su característica más importante para los astrónomos es que alcanzan un brillo intrínseco similar, por lo que funcionan como “candelas estándar”: al comparar su brillo aparente con su luminosidad conocida, los científicos pueden calcular qué tan lejos se encuentran.

Roman observará miles de estas supernovas a diferentes distancias y épocas de la historia del universo. Al combinar la distancia de cada explosión con la velocidad a la que parece alejarse de nosotros, los investigadores podrán reconstruir cómo se ha expandido el cosmos a lo largo del tiempo.

La misión permitirá estudiar particularmente un periodo de más de la mitad de la historia del universo, cuando este tenía entre aproximadamente 4 mil y 12 mil millones de años. Con ello, los científicos buscarán determinar si la energía oscura ha mantenido el mismo comportamiento o si su influencia ha cambiado con el tiempo.

La energía oscura es el nombre que los científicos dan al fenómeno que parece estar provocando que la expansión del universo se acelere. Su naturaleza continúa siendo desconocida y constituye uno de los principales problemas abiertos de la cosmología.

Más que energía oscura

Aunque el estudio de la energía oscura es uno de los principales objetivos de Roman, el telescopio también permitirá investigar la materia oscura a través de los efectos gravitacionales que produce sobre la luz y la distribución de las galaxias.

NASA espera que sus observaciones permitan estudiar más de mil millones de galaxias y generar enormes cantidades de información científica. El observatorio producirá aproximadamente 1.375 terabytes de datos diarios, de acuerdo con la agencia.

Roman también contará con un coronógrafo, un instrumento diseñado para bloquear la luz de las estrellas y permitir la observación directa de algunos planetas que orbitan alrededor de ellas. Esto complementará las capacidades de otros observatorios, como el James Webb y Hubble.

El telescopio lleva el nombre de Nancy Grace Roman, la primera astrónoma jefa de la NASA y una de las figuras fundamentales en el desarrollo del programa de telescopios espaciales que posteriormente llevó al lanzamiento del Hubble.

Con Roman, la NASA busca obtener una visión panorámica del universo que permita poner a prueba las actuales teorías sobre su expansión y evolución. Si todo marcha conforme a lo previsto, el observatorio comenzará así una misión destinada no solo a estudiar el cosmos conocido, sino también a buscar respuestas sobre algunos de sus mayores misterios.

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