La titular de la dependencia, Alicia Bárcena, informó que el megaproyecto no recibirá autorización ambiental, aun cuando la empresa analiza desistirse del mismo.
“Me permito informar que no se va a aprobar el proyecto ‘Perfect Day’ de Royal Caribbean. Sabemos que la empresa está también buscando desistirse del proyecto, pero nosotros como Semarnat no lo vamos a aprobar”, declaró la funcionaria durante la presentación del Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos.
El complejo contemplaba la construcción de un parque acuático, playas artificiales, restaurantes, albercas y zonas recreativas en Mahahual, con una afluencia estimada de hasta 20 mil visitantes diarios. El desarrollo, previsto para abrir en 2027, implicaba una inversión cercana a los mil millones de dólares.
El proyecto generó una fuerte oposición de organizaciones ambientalistas, habitantes de la región y colectivos ciudadanos, quienes alertaron sobre posibles afectaciones al Sistema Arrecifal Mesoamericano, manglares, acuíferos y especies protegidas de la zona.
De acuerdo con reportes periodísticos, activistas denunciaron que el parque turístico podía provocar presión ambiental sobre ecosistemas costeros sensibles, además de alterar el equilibrio ecológico de Mahahual, comunidad ubicada frente a la segunda barrera arrecifal más grande del mundo.
La controversia escaló en semanas recientes con protestas públicas y campañas digitales contra el proyecto. Greenpeace México desplegó una manta frente al Palacio de Bellas Artes para exigir a Semarnat negar los permisos ambientales, mientras que una petición en Change.org acumuló más de cuatro millones de firmas.
La presidenta Claudia Sheinbaum había adelantado que el caso sería revisado para garantizar que ningún proyecto pusiera en riesgo los ecosistemas del sur de Quintana Roo.
Tras el anuncio de Semarnat, organizaciones y colectivos ambientalistas celebraron la decisión del Gobierno federal. La agrupación Selvame agradeció a Alicia Bárcena y señaló que la prioridad debe ser la protección del arrecife mesoamericano, mientras que activistas advirtieron que “quedan muchas luchas que apoyar” frente a otros proyectos con impacto ambiental en el país.



