Por: Bertha Alicia Galindo
berthaliciagalindo@alcanzandoelconocimiento.com
La Ciencia en EU después de las elecciones intermedias
La ciencia estadounidense enfrenta una crisis que amenaza con debilitar décadas de liderazgo científico. Los recortes, la cancelación de investigaciones y la incertidumbre provocada por las políticas de Donald Trump han empujado a miles de investigadores a considerar su salida del país. Ahora, con los demócratas al frente de ambas cámaras del Congreso, se abre un nuevo escenario para frenar el desmantelamiento de programas científicos y recuperar la inversión en investigación. El desafío será revertir el daño, retener el talento y evitar que Estados Unidos pierda una de sus mayores fortalezas: su capacidad de generar conocimiento.
¿Podrá Estados Unidos recuperar su liderazgo científico y frenar la fuga de cerebros? Lee el análisis completo en el portal de Alcanzando el Conocimiento.

Inteligencia artificial: la tecnología avanza más rápido que la gobernanza
“La inteligencia artificial está evolucionando más rápido que la gobernanza”. Con esta contundente advertencia comenzó la entrevista exclusiva del doctor Carlos Coello Coello en Alcanzando el Conocimiento, donde puso sobre la mesa uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: cómo supervisar y regular una tecnología que avanza más rápido que la capacidad de los gobiernos para establecer límites.
El investigador del Cinvestav, integrante de El Colegio Nacional y miembro del Panel Científico Internacional sobre Inteligencia Artificial de la ONU, alertó particularmente sobre los riesgos de la inteligencia artificial agéntica, cuyos sistemas pueden tomar decisiones y ejecutar acciones de manera autónoma, incluso con consecuencias que sus propios desarrolladores o usuarios no anticiparon.
Advirtió que las grandes empresas tecnológicas mantienen, en buena medida, mecanismos de autorregulación y que todavía hacen falta evaluaciones independientes para verificar la seguridad de sus modelos. Sistemas capaces de mentir, engañar, manipular información o resistirse a ser desactivados plantean nuevos interrogantes, aunque estos comportamientos no significan que las máquinas tengan conciencia o intenciones humanas.

A ello se suma la opacidad sobre los datos utilizados para entrenar los modelos, sus posibles sesgos y la dificultad para determinar responsabilidades cuando una inteligencia artificial provoca daños. Para Coello Coello, no se trata de frenar el desarrollo tecnológico, sino de anticiparse a sus riesgos antes de que ocurra un incidente de consecuencias irreversibles.
El especialista también llamó la atención sobre la necesidad de que México avance en una legislación que garantice la protección de datos, establezca responsabilidades y permita un desarrollo seguro de estas herramientas.
La advertencia es clara: la inteligencia artificial está transformando el mundo, pero su desarrollo no puede quedar exclusivamente en manos de las empresas que la construyen. La ciencia, los gobiernos y la sociedad deben participar en la definición de sus límites. Porque el verdadero desafío no es solamente hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial, sino quién se hace responsable de lo que puede llegar a hacer.
Te invitamos a leer la entrevista completa con el doctor Carlos Coello Coello y conocer de primera mano sus reflexiones sobre los riesgos, los desafíos y la urgente necesidad de establecer una gobernanza para la inteligencia artificial. Una conversación indispensable para comprender una de las transformaciones más importantes de nuestro tiempo.

Arranca la consulta para elegir al próximo director/directora del IPN
El pasado 29 de octubre, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, anunció la consulta mediante la cual estudiantes, personal académico y trabajadores podrán votar por las personas aspirantes a ocupar la Dirección General del Instituto Politécnico Nacional que se hayan registrado durante el periodo del 3 al 6 de noviembre.
Cabe aclarar que no todas las personas que se inscriban aparecerán en la boleta. Primero habrá una revisión de los perfiles y la lista de quienes cumplan los requisitos se dará a conocer el próximo 18 de noviembre, justo después del Buen Fin.
¿Cuáles son los requisitos?
Quienes aspiren a la Dirección General del IPN deberán ser mexicanos por nacimiento, tener más de 30 años y contar con un título profesional de licenciatura expedido por el propio Politécnico, con al menos cinco años de antigüedad. Además, deberán acreditar prestigio profesional y académico, solvencia moral e identificación con los objetivos de la institución.
¿Quién revisará los perfiles?
Esa tarea estará a cargo de la Comisión de Revisión y Custodia.
¿Cómo estará integrada?
Por un representante de la Oficina del Secretario de Educación Pública; uno de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación; uno de la Subsecretaría de Educación Superior; uno de la Unidad de Asuntos Jurídicos y Regulación, y uno de la Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones. También participará el maestro decano del Instituto Politécnico Nacional, para aportar su acompañamiento y experiencia durante el proceso.
Por parte de la Secretaría de Ciencia participa Celina Peña. En representación de la SEP están Veremundo Carrillo Reveles y Carlos Iván Moreno. También participa Modesto Cárdenas García, presidente del Decanato del Instituto Politécnico Nacional.

¿Cómo se contabilizarán los votos de la consulta?
Para evitar que alguno de los sectores tenga mayor peso por el número de participantes, cada uno tendrá una ponderación de 33.33 por ciento: estudiantes, personal académico y trabajadores.
Al concluir la consulta se integrarán dos listas: una con tres mujeres y otra con tres hombres. Ambas se harán públicas y serán enviadas a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien tendrá la última palabra y designará a la persona que ocupará la Dirección General.
¿Cuándo conoceremos al siguiente titular del IPN?
En diciembre. Ya falta poco.
¿Cómo ha reaccionado la comunidad politécnica? De manera diversa.
Revisemos lo que se comenta en redes sociales.
Están los escépticos, que no creen que el ejercicio vaya a ser transparente y consideran que, al final, será la presidenta quien decida.
Los defensores de la normatividad, que consideran que se está pasando por encima de las reglas institucionales.
Los sorprendidos que destacan que se trata de un ejercicio inédito.
Los creativos que proponen resolverlo por tómbola.
Los legalistas, que advierten que la votación no está contemplada en los estatutos.
Y las voces feministas, que piden que sea una mujer quien encabece el Politécnico.
Así el ambiente en el IPN. Habrá que esperar al 18 de noviembre para conocer quiénes se registraron y, sobre todo, quiénes lograron pasar el primer filtro.

UAM, de reversa
La compra de automóviles eléctricos, algunos de la marca Tesla, para distintas áreas administrativas de la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana, ocurrió mientras estudiantes de diversos planteles presentaban demandas para mejorar la infraestructura y garantizar insumos para servicios básicos. La inconformidad derivó en paros estudiantiles y, finalmente, la Rectoría dio marcha atrás a la adquisición.
Los vehículos se pondrán a la venta y los recursos que se obtengan se destinarán a becas para estudiantes. La decisión es una respuesta a las críticas de la comunidad, pero no resuelve el problema de fondo: las deficiencias en la infraestructura, la falta de insumos y las condiciones de los servicios básicos.
Es como si se pretendiera calmar las aguas con una especie de magia administrativa: los autos se convierten en becas, casi como si fueran Transformers. Pero los baños seguirán necesitando mantenimiento, los laboratorios materiales y los espacios universitarios mejores condiciones.
El rector ha dicho que es sensible a los pliegos petitorios y que mantiene comunicación con las rectorías de las unidades académicas. También ha señalado que la compra de los vehículos se decidió con anterioridad, aunque los recursos se ejercieron este año.
¿Coincidencia? Tal vez. Pero alguien verdaderamente sensible a las necesidades de la comunidad habría considerado otras opciones, menos onerosas y más acordes con las prioridades de la institución. Al final, parece que pesó más el argumento de no contaminar que la urgencia de garantizar servicios sanitarios dignos y espacios adecuados para estudiar.
La Casa Abierta al Tiempo necesita recordar que la política también es tiempo: tiempo para escuchar, para atender y, sobre todo, para responder a las necesidades de su comunidad.





