La proporción de jóvenes de entre 18 y 24 años que no estudian ni trabajan en México bajó de 23 a 19 por ciento entre 2015 y 2025, de acuerdo con el informe Education at a Glance 2026 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Aunque la reducción fue de cuatro puntos porcentuales en una década, México todavía se encuentra por encima del promedio de la OCDE, que se ubicó en 13 por ciento en 2025.
El organismo utiliza para este indicador el concepto NEET (Not in Education, Employment or Training), del que deriva la expresión “nini”. La categoría comprende a jóvenes que no están inscritos en una institución educativa ni tienen empleo, aunque algunos de ellos pueden estar buscando trabajo.
Mujeres concentran la mayor reducción
La disminución de esta población en México estuvo relacionada principalmente con el cambio registrado entre las mujeres jóvenes.
Entre 2015 y 2025, la proporción de mujeres de 18 a 24 años que no estudiaban ni trabajaban bajó de 37 a 29 por ciento, mientras que entre los hombres pasó de 9 a 10 por ciento.
La OCDE señala que, durante ese periodo, la proporción de mujeres jóvenes que estudiaban aumentó seis puntos porcentuales, de 35 a 41 por ciento. También creció en dos puntos la proporción de mujeres que trabajaban, de 28 a 30 por ciento. Entre los hombres, en cambio, tanto la proporción que estudiaba como la que trabajaba se mantuvo prácticamente sin cambios.
Pese a la reducción, 29 por ciento de las mujeres de ese grupo de edad todavía se encontraba fuera de la educación y el empleo en 2025, el tercer porcentaje más alto entre los países de la OCDE, sólo detrás de Turquía, con 43 por ciento, y Colombia, con 34 por ciento.
¿Dónde están los jóvenes de 18 a 24 años?
El informe muestra que la mayoría de los jóvenes mexicanos de ese grupo de edad sí participa en la educación o el mercado laboral.
42 por ciento trabaja, 29 por ciento estudia exclusivamente y 10 por ciento combina estudios y empleo. El 19 por ciento restante corresponde a quienes no estudian ni trabajan.
La OCDE relaciona la reducción de esta última proporción con una mayor incorporación de las mujeres al sistema educativo y una permanencia más prolongada de los jóvenes en las escuelas, particularmente en el bachillerato.
Especialistas citados en el análisis también advierten que la expresión “nini” puede ocultar las actividades que realizan muchos de estos jóvenes. Mariana Belló, de Oxfam México, señaló que una parte importante de las mujeres que aparecen en esta categoría realiza labores domésticas y de cuidados no remuneradas, por lo que consideró que el fenómeno no puede explicarse únicamente como una falta de voluntad para estudiar o trabajar.
La investigadora de la Universidad Iberoamericana Carla Pederzini planteó, en ese contexto, la necesidad de fortalecer sistemas de cuidados que permitan a las mujeres jóvenes continuar sus estudios o incorporarse al mercado laboral.



