El presidente ruso, Vladimir Putin, se reunió este sábado en el Kremlin con los enviados especiales del presidente de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, en un nuevo intento de Washington por reactivar las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania, estancadas desde hace meses.
El encuentro en Moscú se prolongó durante más de tres horas. Al inicio, Putin reconoció la dificultad de la situación y agradeció al presidente Donald Trump sus esfuerzos para buscar una salida al conflicto, que se encuentra en su quinto año.
“Desde luego, la situación no es simple”, dijo Putin al recibir a los enviados estadounidenses. El mandatario ruso añadió que, pese a las dificultades, Trump continúa intentando contribuir a una solución del conflicto ruso-ucranio.
La reunión se produjo después de que Trump anunciara el viernes que tenía “una idea para la paz” y que había enviado a Witkoff y Kushner a Moscú para evaluar si era posible avanzar hacia un acuerdo. El presidente estadounidense no dio detalles sobre la nueva propuesta.
El asesor de política exterior de Putin, Yuri Ushakov, calificó posteriormente las conversaciones como sustanciales, constructivas y francas. Según explicó, los enviados estadounidenses plantearon algunas posibles vías para alcanzar un arreglo y se comprometieron a tomar en cuenta las observaciones recibidas de Putin durante su posterior viaje a Ucrania.
Un alto temporal de ataques
Como gesto relacionado con la visita, el Kremlin informó que Putin ordenó al Ejército ruso no atacar Kiev durante tres días, a partir de la medianoche del sábado. Zelenski, por su parte, dijo que Ucrania estaba dispuesta a abstenerse de lanzar ataques contra Moscú hasta el lunes.
El acuerdo temporal no representa un alto el fuego general. Putin señaló que Rusia todavía no había aceptado una pausa más amplia de tres días en los combates.
La decisión se produjo en medio de una nueva escalada de ataques de largo alcance. Rusia ha intensificado sus bombardeos con drones y misiles contra territorio ucraniano, mientras Ucrania ha incrementado sus ataques con drones contra refinerías, infraestructura energética y otros objetivos dentro de Rusia.
De Moscú a Kiev
Tras la reunión con Putin, Witkoff y Kushner viajaron a Kiev este domingo para reunirse con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, en la primera visita de ambos enviados a la capital ucraniana dentro de esta nueva etapa de las negociaciones.
El objetivo de la misión es evaluar las posibilidades de reactivar las conversaciones entre Rusia y Ucrania. Los enviados estadounidenses han señalado que buscan crear las condiciones para que ambos gobiernos puedan volver a negociar directamente.
La reunión con Putin no produjo, hasta ahora, un anuncio de alto el fuego permanente ni un acuerdo sobre los principales asuntos que mantienen bloqueadas las negociaciones.
Uno de los obstáculos centrales sigue siendo el territorio. Moscú mantiene como exigencia que Ucrania ceda el control de territorios que Rusia reclama como propios, mientras Kiev rechaza entregar las regiones que ha defendido militarmente y reclama garantías de seguridad.
El Kremlin reiteró esta semana que la posición planteada por Putin hace dos años —que Ucrania ceda la totalidad de los territorios de las cuatro regiones reclamadas por Rusia y abandone su intención de incorporarse a la OTAN— permanece sin cambios.
La guerra, entretanto, continúa. Las líneas del frente se han mantenido relativamente estables en los últimos meses, aunque Rusia ha conseguido avances graduales en su intento por controlar todo el Donbás, mientras Ucrania ha intensificado sus ataques de largo alcance contra territorio ruso.
La misión de Witkoff y Kushner busca ahora encontrar un punto de coincidencia entre las posiciones de Moscú y Kiev. Por el momento, la diplomacia estadounidense ha conseguido reabrir el contacto con ambas partes, pero no ha logrado superar las diferencias fundamentales sobre territorio, seguridad y el futuro de Ucrania.



