La editorial independiente, fundada en 1960, informó que sus ingresos cayeron hasta 25% de los niveles previos a la pandemia; su catálogo incluye obras de autores como Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska y Gabriel García Márquez
Ediciones Era, una de las editoriales independientes más importantes de México, anunció este lunes el cierre de sus operaciones después de 66 años de actividad, debido a la transformación del mercado del libro y al desplome de sus ventas.
La editorial informó mediante una carta dirigida a clientes y amigos que suspenderá sus actividades y comenzará el proceso para cerrar cuentas con las librerías y puntos de venta que todavía comercializan sus libros.
“Hoy, a 66 años de la publicación del primer libro de Ediciones Era, nos vemos en la necesidad de reconocer que el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros”, señaló la empresa en el comunicado.
Las ventas cayeron a una cuarta parte
La editorial explicó que uno de los principales factores que llevaron al cierre fue la desaparición de buena parte de la red de librerías que existía antes de la pandemia, la cual era fundamental para la distribución y venta de sus títulos.
De acuerdo con Era, sus ventas llegaron a representar apenas 25% de lo que eran antes de la pandemia. La empresa señaló que durante los últimos seis años buscó distintas alternativas para mantenerse activa, pero los ingresos obtenidos no fueron suficientes.
A la caída de las ventas se sumaron las deudas acumuladas durante la pandemia. La editorial informó que logró pagar parte de esos compromisos, pero las cantidades pendientes continuaron creciendo.
Como parte de los esfuerzos para hacer frente a la situación, vendió su casa en la colonia Roma, con lo que obtuvo recursos para realizar algunos pagos y detener las operaciones antes de acumular deudas que consideró impagables.
Una editorial que marcó la literatura mexicana
Ediciones Era fue fundada en 1960 por los hermanos Neus, Jordi y Quico Espresate, el escritor José Azorín y el artista Vicente Rojo, vinculados con la Imprenta Madero.
El nombre ERA proviene de las iniciales de Espresate, Rojo y Azorín. Desde sus primeros años, la editorial apostó por autores jóvenes y por propuestas literarias, artísticas y de pensamiento que no necesariamente encontraban espacio en las grandes empresas editoriales.
Durante sus 66 años, construyó un catálogo que abarcó novela, poesía, cuento, crónica, ensayo, historia, ciencias sociales y arte, además de literatura infantil y juvenil.
En 2025, cuando celebró su 65 aniversario, la editorial reportaba un catálogo histórico de alrededor de mil 200 títulos, de los cuales unos 400 permanecían vivos y en circulación.
De Pacheco y Fuentes a García Márquez
El catálogo de Era incluye algunos de los nombres fundamentales de la literatura mexicana y latinoamericana.
Entre sus autores estuvieron Octavio Paz, Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, Carlos Monsiváis, Elena Poniatowska, Sergio Pitol, José Revueltas y Juan Rulfo, entre muchos otros.
La editorial también fue responsable de publicaciones fundamentales. Entre sus primeros títulos estuvo Aura, de Carlos Fuentes, publicada en 1962, así como El apando, de José Revueltas, en 1969. También publicó obras de Sergio Pitol, Alejandro Jodorowsky y José Lezama Lima.
Otro episodio destacado fue la publicación de la primera edición mexicana de El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez.
En el caso de José Emilio Pacheco, Era publicó cuando tenía 23 años su primer poemario, Los elementos del fuego, uno de los primeros pasos de una trayectoria que posteriormente lo llevaría a recibir el Premio Cervantes.
El diseño también fue parte de su identidad
La importancia de Era no estuvo únicamente en los autores que publicó.
La editorial desarrolló desde sus inicios una identidad gráfica particular, estrechamente vinculada con el trabajo de Vicente Rojo, uno de los grandes nombres del diseño y las artes visuales en México.
Las portadas y el diseño de sus libros se convirtieron en parte de su sello editorial y contribuyeron a que los libros fueran reconocidos no sólo por su contenido, sino también como objetos gráficos.
Esa combinación entre literatura, pensamiento crítico y diseño convirtió a Era en una referencia dentro de la edición independiente mexicana.
El cierre ocurre en un mercado en transformación
El cierre de Era ocurre mientras la industria editorial mexicana enfrenta cambios en los hábitos de consumo, en los canales de distribución y en la operación de las librerías.
De acuerdo con cifras de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) reportadas por El Economista, en 2024 se comercializaron 79.2 millones de ejemplares en México, 2.6% menos que el año anterior. La facturación alcanzó 11 mil 25 millones de pesos, aunque el crecimiento real, descontando la inflación, fue de apenas 0.3%.
Ese mismo año se produjeron 20 mil 54 títulos, 15% menos que en 2023.
Para una editorial independiente cuyo modelo dependía en buena medida de las librerías físicas, la transformación de ese mercado representa un desafío particularmente fuerte.
Una crisis que ya había alcanzado a otras editoriales
La situación de Era tampoco es completamente aislada.
En años recientes, otras editoriales independientes mexicanas han enfrentado dificultades relacionadas con la caída de las ventas, la reducción de espacios en librerías y los cambios en los hábitos de compra.
En 2020, por ejemplo, Era, Almadía y Sexto Piso advirtieron que la pandemia había agravado una situación que ya era complicada para las editoriales independientes, debido a la reducción de las ventas y a los problemas de las cadenas de librerías para mantener sus pagos.
Era logró mantenerse durante los años siguientes, pero seis años después de aquel periodo crítico finalmente decidió detener sus operaciones.
El catálogo permanecerá como legado
El cierre de las operaciones no significa que desaparezcan de inmediato los libros que forman parte del catálogo de Era.
La editorial comenzará a cerrar cuentas con las librerías y puntos de venta que todavía comercializan sus títulos, mientras sus agentes se pondrán en contacto con ellos para realizar el proceso.
Lo que termina es la operación de una casa editorial que durante más de seis décadas funcionó como una de las principales plataformas independientes para la literatura, el ensayo y el pensamiento crítico en México.
En 2025, al celebrar sus 65 años, escritores y editores destacaban precisamente ese papel. El poeta Fabio Morábito definió entonces a Era como una editorial que había puesto la literatura por encima del negocio, mientras otros autores la consideraban una referencia de la edición independiente mexicana.
Ahora, un año después de aquella celebración, Ediciones Era cierra sus operaciones. La decisión deja como legado un catálogo que reúne buena parte de la literatura, el pensamiento crítico y la vida intelectual mexicana de la segunda mitad del siglo XX y los primeros años del XXI.



