Nazca y Sudamericana: las placas detrás del terremoto de Colombia

La placa de Nazca se introduce bajo la Sudamericana en un proceso que acumula y libera energía; el sismo del 10 de agosto ocurrió a unos 103 kilómetros de profundidad

El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el 10 de agosto está relacionado con la dinámica de las placas tectónicas que interactúan en el occidente de Sudamérica. En esta región, la placa de Nazca se desplaza por debajo de la placa Sudamericana, un proceso conocido como subducción, que genera deformaciones y acumulación de energía en el interior de la Tierra.

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que el epicentro se localizó en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y que el terremoto tuvo una profundidad de aproximadamente 103 kilómetros. Por sus características, el movimiento pudo sentirse a grandes distancias y provocó daños en distintas regiones del país.

¿Qué es la placa de Nazca?

La placa de Nazca es una placa tectónica oceánica que se encuentra bajo el océano Pacífico, frente a la costa occidental de Sudamérica.

Se desplaza hacia el este y converge con el continente sudamericano. Debido a que la placa oceánica es más densa que la corteza continental, se introduce progresivamente debajo de la placa Sudamericana.

Este proceso ocurre desde hace millones de años y es uno de los principales responsables de la intensa actividad sísmica y volcánica de la región andina.

La zona de contacto entre ambas placas se extiende desde Chile y Perú hasta Ecuador y Colombia y constituye una de las regiones tectónicamente más activas del planeta.

¿Qué ocurre durante la subducción?

La subducción no significa que las placas simplemente choquen y se detengan.

La placa de Nazca continúa desplazándose y se hunde bajo la placa Sudamericana. Durante ese proceso se acumulan esfuerzos y deformaciones en las rocas.

Cuando la tensión supera la resistencia de las rocas, puede producirse una ruptura y liberarse de manera súbita una enorme cantidad de energía en forma de ondas sísmicas.

Ese proceso es el origen de muchos de los terremotos que ocurren a lo largo de la costa occidental de América del Sur.

El terremoto ocurrió dentro de la placa de Nazca

Una particularidad del terremoto colombiano es su gran profundidad.

El SGC estableció que el evento del 10 de agosto tuvo una profundidad de 103 kilómetros. Otros especialistas han señalado que el origen estuvo aproximadamente entre 90 y 110 kilómetros de profundidad, dentro de la propia placa de Nazca.

Esto significa que el terremoto no ocurrió directamente en la superficie ni necesariamente en el contacto inmediato entre las dos placas.

La energía liberada en profundidad se propagó a través de la corteza y pudo sentirse en una amplia zona de Colombia.

El geólogo colombiano Rodrigo Alejandro León explicó que el sismo tuvo un origen profundo dentro de la placa de Nazca y que esa característica ayudó a que el movimiento se percibiera en una región extensa.

¿Por qué un sismo profundo puede causar daños?

La profundidad es sólo uno de los factores que determinan los efectos de un terremoto.

También influyen la magnitud, el tipo de movimiento, las características del terreno, la distancia respecto del epicentro y la vulnerabilidad de las construcciones.

En Colombia, el terremoto produjo daños en diferentes regiones pese a que su foco se encontraba a más de 100 kilómetros de profundidad.

La energía liberada por un terremoto de magnitud 7.4 es suficiente para producir movimientos importantes a grandes distancias. Reuters señaló que, aunque la profundidad del terremoto colombiano permitió cierta disipación de energía antes de llegar a la superficie, el evento provocó daños y cientos de muertes.

Colombia está en una zona tectónica compleja

La actividad sísmica de Colombia no depende únicamente de la interacción entre Nazca y Sudamericana.

El territorio colombiano se encuentra en una región donde interactúan varias placas y bloques tectónicos, entre ellos la placa de Nazca, la Sudamericana y la del Caribe.

La convergencia de estas estructuras, junto con numerosas fallas geológicas, hace que el país tenga una actividad sísmica permanente.

El Servicio Geológico Colombiano señala que en el territorio ocurren numerosos sismos cada mes, aunque la gran mayoría son de magnitud pequeña y no son percibidos por la población.

El terremoto del 10 de agosto destacó precisamente por su magnitud y por la profundidad a la que ocurrió.

¿Por qué se mueve la placa de Nazca?

Las placas tectónicas forman parte de la capa rígida exterior de la Tierra, conocida como litosfera, y se desplazan lentamente sobre materiales más calientes y deformables del interior del planeta.

Sus movimientos son extremadamente lentos a escala humana: normalmente se miden en centímetros por año.

Sin embargo, esos desplazamientos constantes producen efectos enormes cuando se acumulan durante décadas, siglos o incluso miles y millones de años.

En las zonas de subducción, la placa que se hunde puede transmitir esfuerzos a las rocas y generar terremotos a diferentes profundidades.

La región donde Nazca se introduce bajo Sudamérica es precisamente uno de los principales escenarios de esta actividad.

¿El terremoto de Colombia está relacionado con los de Venezuela?

Aunque los terremotos de Venezuela y Colombia ocurrieron con pocas semanas de diferencia, los especialistas no consideran que se trate de una misma secuencia sísmica.

Los terremotos registrados en Venezuela en junio tuvieron un contexto tectónico diferente, relacionado principalmente con la interacción entre las placas del Caribe y Sudamericana.

En cambio, el terremoto colombiano está asociado con la interacción de la placa de Nazca con la Sudamericana y ocurrió a una profundidad mucho mayor.

La coincidencia temporal, por sí sola, no demuestra que un terremoto haya provocado al otro.

Los especialistas también han descartado la existencia de un patrón que permita anticipar que después de un terremoto de gran magnitud en Venezuela o Colombia necesariamente ocurrirá otro en un país vecino. Los terremotos no pueden predecirse de esa manera.

Una región marcada por la subducción

La interacción entre Nazca y Sudamérica ha ocurrido durante millones de años y ha contribuido a formar algunas de las características geológicas más importantes del continente.

El proceso está relacionado con la formación y evolución de la cordillera de los Andes, además de la actividad volcánica y sísmica que caracteriza a buena parte de la costa occidental de Sudamérica.

Cada terremoto representa una liberación puntual de la energía acumulada por ese movimiento permanente de las placas.

Por eso, la actividad sísmica no significa que las placas estén comenzando a moverse ni que exista un fenómeno extraordinario. Las placas están en movimiento constante; lo que cambia es el momento y el lugar en que la energía acumulada se libera.

Los terremotos no pueden predecirse

Aunque los científicos pueden identificar las regiones con mayor peligro sísmico, estudiar las fallas y analizar los terremotos históricos, no es posible determinar con precisión cuándo ocurrirá el siguiente gran terremoto, dónde estará su epicentro o qué magnitud tendrá.

La prevención depende, por ello, de otros factores: contar con construcciones adecuadas, aplicar normas de seguridad, conocer las zonas de riesgo, disponer de sistemas de monitoreo y preparar a la población para responder ante un terremoto.

El terremoto de Colombia vuelve a mostrar que la actividad de las placas tectónicas es permanente, pero que el impacto de un sismo depende también de las características geológicas del lugar y de la vulnerabilidad de las comunidades.

La placa de Nazca continuará desplazándose bajo Sudamérica. Ese proceso, que ocurre a una escala de tiempo geológico, seguirá generando terremotos en la región mucho después de que el movimiento del 10 de agosto haya quedado registrado como uno de los grandes eventos sísmicos de Colombia en las últimas décadas.

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