México tiene talento, creatividad y una enorme capacidad de resiliencia. Sin embargo, para convertir ese potencial en bienestar y desarrollo, especialistas, empresarios, deportistas y expertos en nutrición coincidieron en que es necesario apostar mucho más por el deporte, la ciencia y la innovación.
Durante el French Sport and Innovation Summit, organizado por Business France de la Embajada de Francia en México, líderes del sector analizaron los desafíos y oportunidades que enfrenta nuestro país para construir una verdadera cultura deportiva.

Uno de los principales planteamientos fue que México necesita ampliar su visión sobre la infraestructura deportiva. No basta con construir canchas de fútbol. Se requieren más centros acuáticos, canchas de tenis, espacios seguros para correr, andar en bicicleta y practicar distintas disciplinas que permitan a la población encontrar el deporte que mejor se adapte a sus necesidades e intereses.
Actualmente, apenas cuatro de cada diez mexicanos realizan actividad física de manera regular. Aunque la pandemia impulsó a muchas personas a adoptar hábitos más saludables, el país todavía se encuentra lejos de los niveles de práctica deportiva observados en diversas naciones europeas. El sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo continúan representando importantes desafíos de salud pública.
Los participantes coincidieron en que el deporte debe dejar de verse como un castigo o una obligación y convertirse en una experiencia de bienestar, disfrute y prevención. La falta de tiempo, dinero o información siguen siendo algunas de las principales barreras para que millones de personas incorporen la actividad física a su vida cotidiana.
La ciencia transforma el deporte
La innovación tecnológica está cambiando radicalmente la forma en que entrenamos, competimos y cuidamos nuestra salud.
Actualmente, los datos permiten analizar con precisión el rendimiento deportivo, medir niveles de estrés, frecuencia cardiaca, calidad del sueño, oxigenación muscular y niveles de fatiga. Dispositivos inteligentes y herramientas de neuroingeniería generan información que ayuda a personalizar los entrenamientos y mejorar el desempeño físico.
Los especialistas señalaron que en los próximos años la personalización será una de las mayores revoluciones del deporte. Desde calzado diseñado específicamente para la anatomía de cada persona hasta simulaciones digitales que permitan anticipar lesiones o evaluar el impacto de una determinada alimentación antes de una competencia.

La llamada minería de datos también está encontrando aplicaciones para mejorar la calidad de vida de las personas. Conocer hábitos de sueño, alimentación y actividad física permite diseñar estrategias más efectivas para mantener el bienestar y prevenir enfermedades.
La innovación ya está presente en artículos deportivos que hace algunos años eran exclusivos de atletas de élite. Hoy existen tenis con placas de carbono, espumas de alta tecnología, ropa de secado rápido con protección solar y equipamiento diseñado para reducir el impacto sobre las articulaciones.
Además, tecnologías como drones, cámaras inteligentes que siguen automáticamente el balón y modelos tridimensionales de los atletas están transformando tanto el entrenamiento como el arbitraje deportivo.
Alimentación: el verdadero seguro médico
Otro de los temas centrales fue la nutrición. Los expertos destacaron que una alimentación adecuada es una de las herramientas más poderosas para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.
México enfrenta una elevada incidencia de obesidad y resistencia a la insulina, problemas relacionados en gran medida con hábitos alimenticios poco saludables y dietas con un alto contenido de carbohidratos.

La recomendación es clara: mejorar la alimentación, incrementar el consumo de proteínas y complementar estos hábitos con ejercicios de fuerza.
Los especialistas recordaron que a partir de los 30 años comenzamos a perder aproximadamente el 2 por ciento de masa muscular cada año, un proceso que puede favorecer caídas, fracturas y pérdida de movilidad durante el envejecimiento. Por ello, el entrenamiento de fuerza y una adecuada ingesta de proteínas son fundamentales para preservar la salud.
También se destacó la importancia de dormir bien, consumir antioxidantes, mantener niveles adecuados de vitamina D, hierro y vitamina C, así como cuidar la hidratación y la protección solar, especialmente entre quienes practican actividades al aire libre.

Espacios accesibles para una sociedad más activa
Uno de los consensos del encuentro fue que México cuenta con talento e innovación, pero carece de una distribución equitativa de oportunidades.
Los especialistas señalaron que el acceso al deporte sigue siendo limitado para una parte importante de la población. No todos pueden adquirir equipamiento especializado o bicicletas de alto costo, por lo que es indispensable generar espacios públicos seguros y accesibles donde cualquier persona pueda practicar actividad física.

Para lograrlo, propusieron fortalecer la colaboración entre gobiernos, empresas privadas, fundaciones y organizaciones sociales. La inversión en infraestructura deportiva y programas de promoción de hábitos saludables puede generar beneficios en salud, productividad y calidad de vida.
También se destacó el potencial de México como centro de innovación y manufactura deportiva. Empresas internacionales ya producen equipamiento en territorio nacional para abastecer a diversos mercados de América Latina, demostrando que el sello “Hecho en México” tiene capacidad para competir globalmente.
El mensaje final del French Sport and Innovation Summit fue contundente: México tiene todo para convertirse en una potencia deportiva y de innovación. Lo que hace falta es una mejor organización de esfuerzos, más espacios para la práctica deportiva y una visión que entienda al deporte no solo como entretenimiento, sino como una herramienta para construir una sociedad más saludable, activa y resiliente




