Golpe a la gobernanza científica: Trump elimina contrapeso clave en la NSF

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la destitución total del Junta Nacional de Ciencias, en una decisión sin precedentes que ha encendido alertas en la comunidad científica y que se inscribe en un proceso más amplio de transformación del sistema de investigación en el país.

La medida implicó el despido inmediato de los integrantes de la Junta Nacional de Ciencias (NSB, por sus siglas en inglés), órgano encargado de asesorar al gobierno federal y supervisar a la National Science Foundation (NSF), una de las principales instituciones de financiamiento de ciencia básica a nivel mundial.

Los miembros —designados por periodos escalonados para garantizar continuidad institucional— fueron notificados sin explicación pública, interrumpiendo un esquema que durante décadas ha funcionado como contrapeso técnico en la política científica estadounidense.

Un patrón de intervención en la ciencia

La destitución no es un hecho aislado. Forma parte de una serie de acciones recientes que apuntan a una reconfiguración profunda del sistema científico en Estados Unidos.

En los últimos meses, la administración también ha:

  • despedido comités científicos completos, incluidos asesores en materia de vacunas
  • eliminado órganos consultivos dentro de la NSF
  • promovido cambios en la estructura de asesoría científica

Estas medidas han generado preocupación sobre la posible politización de decisiones tradicionalmente basadas en evidencia y revisión técnica.

Recortes históricos al financiamiento

El contexto se agrava con los intentos de recorte presupuestal impulsados durante el segundo mandato de Trump.

La NSF, que actualmente maneja cerca de 9 mil millones de dólares anuales, ha enfrentado propuestas para reducir su presupuesto hasta en 50%, lo que representaría uno de los mayores ajustes en la historia reciente del financiamiento científico en Estados Unidos.

Otros organismos clave, como los institutos nacionales de salud, también han sido objeto de reducciones significativas en las propuestas presupuestales.

Aunque el Congreso ha frenado parcialmente estos recortes, ya se observan efectos concretos:

  • disminución en el número de proyectos financiados
  • cancelación de investigaciones
  • menor disponibilidad de recursos para universidades y centros científicos

Concentración de decisiones en el poder político

En paralelo, la administración ha impulsado cambios que buscan otorgar mayor control a funcionarios políticos sobre la asignación de recursos científicos.

Especialistas advierten que la eliminación del consejo asesor debilita los mecanismos de supervisión independiente y facilita una mayor centralización en la toma de decisiones.

A esto se suma la incorporación de nuevos paneles con mayor presencia de perfiles empresariales y menor participación de científicos académicos, lo que sugiere un cambio en las prioridades del sistema.

Impacto en la innovación y el liderazgo global

El Consejo Nacional de Ciencia ha sido durante más de siete décadas una pieza clave para la gobernanza científica en Estados Unidos, supervisando la asignación de recursos y definiendo prioridades estratégicas.

Su desaparición repentina genera incertidumbre en un momento de alta competencia internacional, particularmente en áreas como inteligencia artificial, biotecnología y energía.

Analistas advierten que las medidas podrían traducirse en:

  • debilitamiento de la independencia científica
  • pérdida de talento e innovación
  • reducción del liderazgo global de Estados Unidos

Un giro estructural

Más allá del episodio puntual, la destitución del consejo, sumada a los recortes presupuestales y cambios institucionales, refleja un giro estructural en la relación entre ciencia y poder político en Estados Unidos.

El resultado de este proceso no solo impactará el desarrollo científico interno, sino también el papel del país en la competencia tecnológica global en los próximos años.

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