- “No estamos en pleito con China”, dice el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard
Durante una reciente conferencia de prensa, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, delineó el panorama actual de las relaciones comerciales de México, destacando el delicado equilibrio que el país mantiene entre China y Estados Unidos en el contexto del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En el caso de China, Ebrard subrayó la marcada asimetría comercial: México importa cerca de 130 mil millones de dólares, mientras que exporta apenas 11 mil millones. Esta diferencia ha motivado la implementación de aranceles en sectores específicos, con el objetivo de proteger a la industria nacional frente a prácticas como la venta de productos por debajo de su costo.
No obstante, el funcionario destacó que, pese a estas medidas, la relación bilateral se mantiene estable. China no ha impuesto represalias, lo que permite continuar el diálogo en un marco de respeto mutuo. México, además, seguirá participando en espacios multilaterales como APEC, fortaleciendo su vínculo con la potencia asiática.
En paralelo, la relación con Estados Unidos se mantiene como prioritaria, especialmente en el marco del T-MEC. Uno de los temas emergentes es el fortalecimiento del mecanismo laboral del tratado. Actualmente, este mecanismo permite a Estados Unidos revisar el cumplimiento de derechos laborales en México, particularmente en materia de libertad sindical.
Sin embargo, Ebrard señaló que en las consultas recientes ha surgido una propuesta clave: que este mecanismo opere en ambos sentidos. Es decir, que México también pueda verificar las condiciones laborales en Estados Unidos, especialmente en lo que respecta a trabajadores mexicanos en ese país.
Este planteamiento cobra relevancia ante preocupaciones expresadas por organizaciones como Fuerza Migrante, que han alertado sobre redadas y condiciones laborales adversas para migrantes mexicanos. La intención es que el T-MEC pueda ofrecer un respaldo más equilibrado en materia laboral.
Aunque este tema aún no ha sido formalmente discutido en las negociaciones bilaterales, el secretario indicó que formará parte de la agenda futura con Washington.
Por otro lado, en el ámbito multilateral, México también participa activamente en la Organización Mundial del Comercio, donde ha manifestado su preocupación por la parálisis del organismo. Ebrard advirtió que, de no lograrse acuerdos, el sistema comercial global podría quedar dominado por las reglas impuestas por las grandes potencias, como Estados Unidos, la Unión Europea y China.
En este contexto, México busca posicionarse como un actor que promueve el diálogo y la cooperación, mientras defiende sus intereses económicos. La estrategia, según lo expuesto, consiste en mantener relaciones constructivas con China, sin descuidar la integración profunda con Estados Unidos bajo el T-MEC.
Así, México navega un escenario global complejo, en el que debe equilibrar su relación con dos de las principales economías del mundo, apostando por reglas claras, comercio justo y una mayor simetría en los acuerdos internacionales.



