Emulsión

Por: Bertha Alicia Galindo

berthaliciagalindo@alcanzandoelconocimiento.com

Error gramatical versus error ortográfico

La publicación en redes sociales de la portada de la Gaceta UNAM con un error en la conjugación del verbo desollar en forma equivocada ocasionó que el director de esa publicación, Juan Pablo Becerra-Acosta Molina, anunciara en la red X su renuncia a la dirección de esta publicación: “Como en el periodismo hay torpezas desgarradoras que arrancan la piel, que desuellan, presenté ya mi renuncia.

Resultó ser muy interesante leer que algunos internautas (jóvenes en su mayoría) este “error” les parecía una cosa menor. Una reacción exagerada para unos. Un chantaje para otros. Sin duda este evento ha vuelto a dejar en claro, que aún en tiempos de la Inteligencia Artificial, el cuidado del idioma no es ni debe ser negociable, menos para un editor, porque eso garantiza la calidad de una publicación.

Interesante también es ver que mientras en unos lados el rigor es “extremo”, en otros sitios, como lo es en el propio gobierno, estas cuestiones de la gramática pasan de largo. Como ejemplo está  la publicación de la versión estenográfica del evento World Urban Forum (WUF 14) 2028 en la página del gobierno de la Ciudad de México. No, no es IA. El evento fue el lunes 23 de marzo, hoy martes 24, sigue sin corrección.

¿Combate a la corrupción?

La semana pasada compartí en este espacio la normatividad que deben seguir las y los científicos mexicanos para salir de comisión al extranjero, actividad que debe tener el visto bueno de la Presidencia de la República.

A raíz de esta publicación recibí comentarios de que no solo es engorroso el tema de las comisiones. En el caso de los proyectos financiados por la Secretaría de Ciencia, los trámites para ejercer los recursos en las instituciones receptoras son engorrosos. “Ponen trabas porque quieren justificar que no hay corrupción con los científicos. Claro que no robamos, eso pasa en otros lados y no lo ven o no lo quieren ver y no por un viaje…”, me dijo uno. Otra persona de la comunidad científica me dijo que luego de su último proyecto había decidido ya no participar en las convocatorias, porque salen muchas canas y no blancas…verdes. Porque cada vez es más difícil poder usar esos recursos. “Es necesario el dinero, pero con esas condiciones mejor ya no, ya mejor ni proyectos”, expresó.

Por supuesto que el dinero público debe ser bien usado y quien no lo haga de manera justificada, que lo devuelva o que se le castigue y para eso está la Secretaría Anticorrupción, pero al decir de integrantes de la comunidad científica están más que azorados por tantas trabas.

La tecnología no llega aún

Alguien más me confió que la digitalización no llega a las administraciones de los centros de investigación, en muchas el papel sigue reinando en los trámites que deben ir con originales, copias, firmas y sellos que si no se entregan como debe ser, se devuelven y se deben repetir. A ver si en los próximos meses algo cambia.

Demandan a la Secretaría de Ciencia

Otra noticia con la que empezamos la semana es que la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) fue demandada por el Sindicato Independiente de Trabajadoras y Trabajadores de Investigación de Cátedras Conacyt (SIINTRACATEDRAS) por la negativa reiterada de la dependencia para reconocerles como organización sindical.

Este tema ya lleva varios años, el SIINTRACATEDRAS fue fundado en 2019 y está integrado por 315 investigadoras e investigadores de lo que eran las Cátedras Conacyt (creadas en 2014) y hoy se denomina Investigadoras e Investigadores por México (IIxM).

¿Qué piden al gobierno? 1. Reconocimiento legal como sindicato; 2. Derechos laborales plenos y 3. Contrato colectivo de trabajo.

Aunque el programa fue diseñado para insertar a científicos con doctorado en las instituciones de investigación con el gobierno federal asumiendo sus pagos, la evaluación de su trabajo y las condiciones para desarrollar sus actividades dependía de cada institución. Esto ha llevado a que se hayan denunciado situaciones de acoso, violencia y maltrato, entre otras. Eventos lamentables que sucedan en instituciones con un alto nivel académico y que han sido expuestos por esta organización en diversas publicaciones y manifestaciones.

La relación con las autoridades del Conacyt con H la relación fue tensa. Ahora con la Secretaría de Ciencia han realizado algunas las reuniones, las cuales no han aterrizado en algo concreto porque la Secihti no los reconoce como sindicato, esa es la razón de su demanda. Ya veremos cómo se desarrolla esta historia. Como escuché a alguien decir hace poco: atender no es sinónimo de resolver.

Constitucionalidad de la Ley General en materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación, para después de las vacaciones de Semana Santa.

Política es tiempo, decía AMLO y las y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación lo aplicaron al pie de la letra y decidieron no llegar a la discusión del punto 12 del orden del día de este 24 de marzo de 2026 que anunciaba la presentación del proyecto de la Ministra Sara Inés Herrerías en donde se reconoce la validez constitucional de la Ley General en materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación.

De esta manera será en los primeros días de abril en los que discutan y, con seguridad, se apruebe la constitucionalidad de esta ley. El punto a considerar es si una ley del Conacyt con H le da todas las atribuciones a la nueva Secretaría de Humanidades, Ciencia, Tecnología e Innovación para que México sea una potencia científica. Parece que no, porque esa ley que quedó ahí rezagada respondía a otro momento político. Hoy aunque hay continuidad en la 4T, en temas de ciencia hay asuntos diferentes ¿Vendrá una nueva ley? No parece. La prioridad por ahora está en la Reforma Electoral y el Plan B.

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