La FGR lo acusa de probable encubrimiento del homicidio de Héctor Melesio Cuén y falsedad de declaraciones; habría acompañado al exrector a la reunión donde fue privado de la libertad Ismael Zambada
La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo a Fausto Ernesto Corrales Rodríguez, identificado como uno de los principales testigos de los hechos ocurridos el 25 de julio de 2024 en Culiacán, Sinaloa, cuando Ismael “El Mayo” Zambada fue privado de la libertad y trasladado posteriormente a Estados Unidos, mientras el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén Ojeda, fue asesinado.
Corrales fue detenido el 19 de agosto en la alcaldía Miguel Hidalgo, en Ciudad de México, en cumplimiento de una orden de aprehensión emitida por un juez de control federal. La FGR lo señala por su probable intervención en los delitos de encubrimiento del homicidio de Cuén y falsedad de declaraciones ante autoridades de procuración de justicia.
La Fiscalía señaló que Corrales habría acompañado a Cuén a la reunión en la finca Huertos del Pedregal, donde, de acuerdo con la investigación federal, Zambada sería privado de la libertad y posteriormente trasladado contra su voluntad a Estados Unidos.
¿Por qué es importante Corrales en la investigación?
Corrales es considerado un testigo relevante porque se encontraba con Cuén durante las horas previas a su muerte y posteriormente lo trasladó a un hospital cuando resultó herido.
Su primera versión de los hechos fue utilizada en la investigación realizada inicialmente por la Fiscalía General del Estado de Sinaloa. De acuerdo con esa versión, Cuén había acudido a una reunión y, cuando regresaban, se detuvieron en una gasolinera donde ocurrió un supuesto intento de robo que terminó con el ataque contra el exrector.
Sin embargo, la investigación federal posteriormente cuestionó esa reconstrucción de los hechos y detectó contradicciones entre las declaraciones de Corrales y otros elementos obtenidos durante las pesquisas. La FGR sostiene ahora que el detenido habría omitido información y proporcionado versiones que habrían obstaculizado el esclarecimiento del caso.
La versión de “El Mayo” cambió la investigación
La investigación dio un giro después de que Ismael Zambada difundiera desde Estados Unidos una carta en la que aseguró que no se había entregado voluntariamente, sino que había sido secuestrado y llevado a Estados Unidos.
En esa versión, Zambada afirmó que había acudido a una reunión en Sinaloa convocada para resolver un conflicto político relacionado con la UAS y que en el mismo lugar se encontraba Héctor Melesio Cuén.
El capo sostuvo que Cuén fue asesinado en la finca donde se produjo su secuestro, contradiciendo la versión inicial de un ataque ocurrido en una gasolinera.
A partir de entonces, la FGR abrió una investigación federal sobre los hechos y determinó que las indagatorias realizadas originalmente por las autoridades de Sinaloa presentaban diversas inconsistencias.
¿Qué le atribuye la FGR?
La Fiscalía no acusa a Corrales de haber asesinado directamente a Cuén.
La orden de aprehensión está relacionada con su probable intervención en el encubrimiento del homicidio y con la presunta falsedad de declaraciones.
De acuerdo con la FGR, después de los hechos Corrales habría incurrido en contradicciones en sus declaraciones y habría omitido información que conocía, con la finalidad de desvirtuar lo ocurrido y engañar a las autoridades, lo que habría obstaculizado el esclarecimiento del homicidio y del secuestro de Zambada.
La Fiscalía considera que su detención representa un avance en una de las líneas de investigación que mantiene abiertas para reconstruir lo sucedido aquel día.
Un testigo que ya había sido investigado
El nombre de Fausto Corrales no apareció por primera vez en la investigación con su detención.
Desde 2024 había sido identificado como una persona relevante debido a que era quien conducía el vehículo en el que viajaba Cuén el día de su asesinato.
En agosto de ese año, la FGR realizó diligencias relacionadas con personas y propiedades vinculadas con la investigación en Culiacán.
Corrales continuó siendo considerado una pieza importante para establecer qué ocurrió antes, durante y después de la reunión en Huertos del Pedregal.
Su vínculo con la UAS y con Cuén
Corrales es abogado y desarrolló parte de su trayectoria profesional en la Universidad Autónoma de Sinaloa, institución en la que ocupó un cargo administrativo.
Es hijo de Víctor Antonio Corrales Burgueño, quien fue rector de la UAS y posteriormente dirigente del Partido Sinaloense (PAS), organización fundada por Héctor Melesio Cuén.
Su relación con la universidad y con actores políticos de Sinaloa ha colocado su detención dentro de un caso que desde 2024 ha tenido también repercusiones políticas.
No obstante, esos vínculos no constituyen por sí mismos una acusación penal y deben distinguirse de los delitos que la FGR le atribuye formalmente.
El caso que relaciona a Cuén y “El Mayo”
La relevancia de la detención está en que los dos acontecimientos del 25 de julio de 2024 —el homicidio de Cuén y la privación de la libertad de Zambada— ocurrieron, de acuerdo con la investigación federal, en el mismo contexto y lugar.
Zambada fue trasladado posteriormente a Estados Unidos, donde fue detenido junto con Joaquín Guzmán López.
El propio Zambada ha sostenido que fue secuestrado y que Guzmán López participó en su traslado.
La versión sobre el secuestro abrió además una disputa entre México y Estados Unidos sobre las circunstancias en las que uno de los principales líderes históricos del Cártel de Sinaloa salió del país.
La FGR mantiene abierta la investigación
La detención de Corrales ocurre dos años después de los hechos y no significa que la investigación haya concluido.
Por el contrario, la Fiscalía mantiene abiertas distintas líneas para determinar quiénes participaron en el homicidio de Cuén, cómo ocurrió la privación de la libertad de Zambada y qué personas tuvieron conocimiento de ambos acontecimientos.
La presidenta Claudia Sheinbaum consideró este jueves que la detención es relevante y confió en que pueda contribuir a esclarecer lo ocurrido. “¿A aclarar lo que pasó? Sí, espero que sí”, respondió cuando se le preguntó si la declaración de Corrales podría ayudar a resolver el caso.
La mandataria también señaló que la investigación no está cerrada y que corresponde a la FGR informar sobre las implicaciones de la detención.
El proceso judicial apenas comienza
Tras su detención, Corrales fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, en el Estado de México, donde este jueves compareció ante un juez federal.
La audiencia inicial fue declarada privada a petición de la FGR, que argumentó razones de seguridad nacional debido a la información relacionada con la investigación.
En esa audiencia, el juez calificó de legal la detención y Corrales quedó sujeto a prisión preventiva justificada, mientras su defensa solicitó la duplicidad del plazo constitucional para reunir elementos a su favor.



