La presidenta destacó los acuerdos entre el Gobierno de México y el sector empresarial, así como proyectos en energía, transporte, vivienda, agua y digitalización. La estrategia busca impulsar el crecimiento, atraer inversión privada y fortalecer la actividad económica ante un entorno internacional complejo.
En un contexto de incertidumbre económica internacional y tensiones comerciales derivadas de la política arancelaria de Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció un programa de inversiones públicas y mixtas por 8.4 billones de pesos para los próximos cuatro años, enfocado en infraestructura, energía, transporte, vivienda, agua y desarrollo tecnológico.
Durante la conmemoración del 50 aniversario del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la mandataria defendió la colaboración entre el Gobierno de México y la iniciativa privada como una herramienta para sostener la actividad económica, facilitar nuevas inversiones y avanzar en el objetivo de prosperidad compartida.
Sheinbaum sostuvo que su administración decidió acelerar los proyectos de infraestructura ante el riesgo de una desaceleración económica internacional. La estrategia contempla inversión pública, esquemas de participación mixta y mecanismos para simplificar los trámites que enfrentan las empresas.
Infraestructura, energía y vivienda concentran los proyectos
Entre los principales rubros anunciados se encuentran cerca de 700 mil millones de pesos para la red carretera y 886 mil millones para los proyectos ferroviarios, incluidos los trenes de pasajeros, el Tren Maya de carga y el fortalecimiento del Tren Interoceánico.
En generación eléctrica, el Gobierno prevé inversiones por 794 mil 109 millones de pesos, mientras que el Plan Estratégico de Pemex contempla alrededor de 2 billones de pesos.
La agenda energética también incluye la recuperación de la industria petroquímica y la producción de fertilizantes, así como un plan de gasoductos con una inversión estimada de 140 mil 905 millones de pesos.
En materia hídrica, se destinarían 180 mil millones de pesos a proyectos estratégicos de agua. Para los puertos, la presidenta mencionó inversiones de distintas modalidades que, según las cifras presentadas, comprenden 408 mil, 133 mil y 274 mil millones de pesos.
La vivienda constituye otro de los ejes centrales. El programa Vivienda para el Bienestar, vinculado con el desarrollo habitacional privado, considera alrededor de 3 billones de pesos y una meta de 12 millones de acciones de vivienda durante los próximos cuatro años.
En el ámbito tecnológico, Sheinbaum destacó el proyecto Coatlicue, una iniciativa para desarrollar una supercomputadora de gran capacidad en México, con la intención de posicionarla entre las más potentes de América Latina.

Digitalización y financiamiento para las pequeñas empresas
Además de la infraestructura, la presidenta planteó acelerar la digitalización de los pagos para reducir el uso de efectivo y ampliar la bancarización de la economía.
La propuesta contempla la participación coordinada de bancos, establecimientos comerciales, tiendas de proximidad, cadenas de conveniencia y gasolineras. De acuerdo con Sheinbaum, avanzar en este proceso permitiría ampliar el acceso al crédito de las micro, pequeñas y medianas empresas.
La estrategia se complementa con cambios para facilitar el acceso a cuentas bancarias, la simplificación del Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) y la digitalización de trámites ante instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social.
La mandataria también anunció que propuso a la Secretaría de Hacienda mantener en 2027 un esquema de regularización fiscal que permita cubrir adeudos sin multas ni recargos, sujeto a la aprobación y los términos correspondientes de la Ley de Ingresos.
En materia de inversión, destacó la Ventanilla Única de la Presidencia, mediante la cual los proyectos canalizados a esta instancia cuentan con un plazo de 60 días para su aprobación. Según informó, ya se han aprobado más de 20 proyectos por montos significativos.
El reto de convertir los anuncios en crecimiento sostenido
La presidenta reconoció que reducir el déficit público representa un desafío y aseguró que su gobierno busca hacerlo de manera responsable. También señaló que el Fondo Monetario Internacional realizó observaciones sobre la economía mexicana y las medidas previstas para reducir el déficit, las cuales, dijo, serán consideradas.
Para respaldar su diagnóstico económico, citó cifras que atribuyó a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según las cuales México se ubicó entre las economías con mejor desempeño en el último trimestre comparado en su presentación. Asimismo, mencionó datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que reportaron un crecimiento anual de 3.6 por ciento en agosto y un avance mensual de 0.6 por ciento.
También afirmó que la inversión extranjera directa continúa creciendo y destacó un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), al que atribuyó que México contribuyó con 60 por ciento de la reducción de la pobreza en América Latina.
Las cifras presentadas por la mandataria apuntan a una estrategia que combina obra pública, inversión privada, participación mixta y modernización de los servicios financieros. Sin embargo, la magnitud de los montos anunciados plantea un desafío central: garantizar que los proyectos se traduzcan en obras ejecutadas, empleos, productividad y beneficios económicos medibles.
El alcance de esta estrategia dependerá de la capacidad de ejecución presupuestaria, la certeza regulatoria, la participación efectiva del sector privado y el equilibrio entre el impulso a la inversión y la reducción del déficit.
Al cerrar su intervención ante los empresarios, Sheinbaum llamó a mantener el diálogo y priorizar los acuerdos entre el gobierno y el sector productivo, aun cuando existan diferencias.
La apuesta económica del gobierno se concentra así en un objetivo: convertir la coordinación entre el Estado y las empresas en un motor de inversión, crecimiento y bienestar.



