La Fiscalía de Estados Unidos solicitó a un tribunal federal de Nueva York imponer cadena perpetua a Ismael «El Mayo» Zambada, cofundador y exlíder del Cártel de Sinaloa, además del decomiso de 15 mil millones de dólares, al considerar que encabezó durante décadas una de las organizaciones de narcotráfico más poderosas y violentas del mundo. La petición será analizada durante la audiencia de sentencia programada para la próxima semana.
En el documento presentado ante el juez Brian Cogan, los fiscales sostienen que Zambada fue responsable del tráfico de cientos de toneladas de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos, así como de dirigir una estructura criminal que obtuvo ganancias multimillonarias mediante el narcotráfico, el lavado de dinero y otros delitos. Por ello, solicitaron que, además de la prisión de por vida, se ordene el decomiso de 15 mil millones de dólares, monto que consideran producto de las actividades ilícitas del acusado.
La acusación señala que, junto con Joaquín «El Chapo» Guzmán, Zambada fundó el Cártel de Sinaloa a finales de la década de 1980 y, tras la captura definitiva de Guzmán en 2016, asumió el liderazgo de la organización. Bajo su mando, agrega la Fiscalía, el cártel distribuyó al menos mil 500 toneladas de cocaína entre 2016 y 2024 y amplió el tráfico de heroína y fentanilo hacia territorio estadounidense, obteniendo ganancias de miles de millones de dólares cada año.
En su escrito, los fiscales también afirman que el líder criminal mantuvo el control del cártel mediante una combinación de violencia sistemática y corrupción. Incluso sostienen que la organización pagó millones de dólares en sobornos a funcionarios de todos los niveles del gobierno mexicano, incluidos policías, militares y servidores públicos, con el propósito de garantizar la protección de sus operaciones y evitar acciones de las autoridades.
La petición de la Fiscalía responde a la decisión de Zambada de aceptar declararse culpable de diversos cargos relacionados con delincuencia organizada y narcotráfico. La semana pasada, su abogado, Frank Pérez, informó que su cliente aceptaba la posibilidad de recibir cadena perpetua, aunque solicitó que, debido a su edad —76 años— y a diversos problemas de salud, fuera recluido en un penal con capacidad para brindarle atención médica y no en una prisión de máxima seguridad.
En respuesta, la Fiscalía reconoció que el estado de salud del acusado debe ser considerado por las autoridades penitenciarias, pero rechazó las prisiones sugeridas por la defensa al argumentar que no ofrecen las condiciones de seguridad necesarias para un interno de su perfil.
El escrito presentado ante la Corte también hace un recuento de la trayectoria criminal atribuida a Zambada y de la evolución del Cártel de Sinaloa, pero evita profundizar en las circunstancias de su captura, ocurrida el 25 de julio de 2024, cuando fue trasladado a Estados Unidos en una avioneta junto con Joaquín Guzmán López, hijo de «El Chapo». Ese episodio dio origen a una controversia por la posible participación de agencias estadounidenses en el operativo y motivó investigaciones abiertas tanto en México como en Estados Unidos.
La resolución del caso marcará el desenlace judicial de uno de los narcotraficantes más buscados durante décadas por las autoridades estadounidenses. De concederse la petición de la Fiscalía, Zambada pasaría el resto de su vida en prisión y enfrentaría uno de los mayores decomisos económicos solicitados en un proceso por narcotráfico en la historia de Estados Unidos.



