Ciudad de México, 2 de noviembre de 2026. Para el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) es fundamental que el proceso de designación de la nueva presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) se lleve a cabo de manera abierta y verificable, basado en criterios objetivos y reglas claras.
Solo a través de un proceso de selección transparente, podremos fortalecer la confianza ciudadana en el INE. Por ello, hacemos un llamado a la Cámara de Diputados a privilegiar perfiles con trayectoria electoral comprobada, capacidad técnica y probidad por encima de cualquier consideración política, así como con el debido compromiso de ejercer sus responsabilidades con apego a los principios rectores de la función electoral previstos en el artículo 41 Constitucional, particularmente certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad.
Rumbo a las elecciones del 2027 en las que se renovarán más de 19,000 cargos -entre ellos 500 diputaciones federales y 17 gubernaturas-, el rol que tendrá el INE y los 16,000 colaboradores que lo integran será determinante para la vida democrática del país.
En este sentido, no solo es indispensable que el proceso de renovación de la presidencia se resuelva conoportunidad, también se deben revisarlas disposiciones legales que permitan asegurarla continuidad de la operación del Instituto y fortalecer los contrapesos y mecanismos institucionales internos de deliberación y toma de decisiones colegiadas.
Para el sector empresarial, contar con autoridades electorales independientes y confiables contribuye a la estabilidad política, la certeza jurídica y a generar condiciones favorables para la inversión y el desarrollo económico del país.
Reiteramos que la defensa de nuestra democracia depende de instituciones autónomas, procesos transparentes y autoridades que respondan a la confianza de la ciudadanía. La designación de la nueva presidencia del INE es una oportunidad para fortalecer estos principios.




