La presidenta Claudia Sheinbaum informó que México ya fijó su posición rumbo al inicio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al firmar la propuesta para extender la vigencia del acuerdo comercial por otros 16 años, conforme al mecanismo previsto en el propio tratado.
Durante su conferencia matutina, explicó que Canadá también suscribió esa postura y que sólo faltaba conocer la respuesta del gobierno de Estados Unidos, prevista para este miércoles.
«Yo, por ejemplo, ya firmé cuál es la posición de México: que se amplíe otros 16 años. Hizo lo procedente el secretario de Economía de Canadá y ahora estamos esperando la respuesta de Estados Unidos», señaló.
La mandataria explicó que el T-MEC establece una revisión conjunta cada seis años. Si los tres países acuerdan mantener el tratado, éste se prorroga automáticamente por un periodo adicional de 16 años; de lo contrario, se activa un proceso de revisiones periódicas mientras continúan las negociaciones entre los socios comerciales.
Ante las especulaciones sobre la postura que asumiría Washington, luego de las declaraciones del presidente Donald Trump respecto a su política comercial y arancelaria, Sheinbaum pidió no adelantar escenarios y esperar la comunicación oficial del gobierno estadounidense.
«No nos adelantemos. Es muy importante el comunicado de mañana y, a partir del jueves, ya podrá el secretario de Economía dar mucha mayor información de qué es lo que procede y qué es lo que viene», afirmó.
La presidenta sostuvo que el T-MEC ha generado beneficios para las tres economías de América del Norte y confió en que prevalezca la cooperación entre los países integrantes del acuerdo.
«A los tres países nos conviene el tratado, a los tres países: a Canadá, a México y, por supuesto, también a Estados Unidos», expresó.
Sheinbaum destacó que su gobierno ha mantenido un diálogo permanente con las autoridades estadounidenses durante los últimos meses y aseguró que México llega a esta etapa de revisión con una posición clara en favor de la continuidad del tratado, al considerar que la integración económica de la región ha fortalecido las cadenas de suministro, la inversión y el comercio entre los tres países.



