El exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, fue vinculado a proceso por el delito de violencia familiar en agravio de su esposa, María Felicia Jiménez Lavié, y de su hijo menor de edad, pese a que la víctima presentó un escrito en el que otorgó el perdón y solicitó el cierre de las investigaciones. La jueza determinó que el proceso penal debe continuar al tratarse de un delito que se persigue de oficio.
Durante la audiencia realizada en los juzgados de Atlacholoaya, en el municipio de Xochitepec, Morelos, la jueza Consuelo Adriana Correa Ortiz informó que el pasado 10 de julio recibió una carta firmada por Jiménez Lavié, en la que manifestó su decisión de perdonar a su esposo y pidió que no continuaran las carpetas de investigación abiertas en su contra para proteger a su familia. Sin embargo, la juzgadora resolvió que ese documento no extingue la acción penal, ya que la violencia familiar es un delito cuya persecución no depende de la voluntad de la víctima.
La jueza vinculó a proceso a Rodríguez Padilla por el delito de violencia familiar, pero desestimó la imputación por violencia vicaria, al considerar que, por el momento, no existen elementos suficientes para sostener esa acusación. El Ministerio Público contará con un plazo para continuar la investigación complementaria y reunir nuevas pruebas.
El exfuncionario fue detenido la semana pasada luego de que se difundiera un video en el que se observa una agresión física contra su esposa en presencia de su hijo menor. La denuncia derivó en dos investigaciones: una iniciada por la Fiscalía General del Estado de Morelos y otra presentada directamente por la víctima ante el Ministerio Público.
La defensa de Rodríguez Padilla solicitó que el exdirector de Pemex pueda enfrentar el proceso en libertad y propuso la aplicación de mecanismos de justicia restaurativa. Sus abogados argumentaron que tiene 69 años, enfrenta problemas de salud —entre ellos un tumor maligno— y requiere atención médica especializada. La jueza dejó pendiente la resolución sobre las medidas cautelares, por lo que el exfuncionario permanece en prisión preventiva mientras continúa el proceso penal.
En la carta presentada ante el juzgado, María Felicia Jiménez explicó que decidió otorgar el perdón para preservar la estabilidad emocional de su hijo y evitar una mayor exposición pública del caso. También solicitó protección para ella y su familia, al señalar que la difusión del proceso podría tener repercusiones personales y profesionales. No obstante, la autoridad judicial consideró que el interés público en la persecución de la violencia familiar prevalece sobre el desistimiento de la víctima.
El caso generó una amplia reacción pública luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmara que se aplicaría «todo el peso de la ley» si se acreditaban los hechos denunciados. La difusión del video de la agresión provocó además la renuncia de Rodríguez Padilla a la dirección de Pemex y abrió un debate sobre la obligación de las autoridades de investigar de oficio los casos de violencia familiar, aun cuando las víctimas otorguen el perdón.



