El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó este martes un llamado a reformar la gobernanza global y combatir la creciente concentración de la riqueza durante su participación en la Cumbre del G7, celebrada en Évian-les-Bains, Francia, donde advirtió sobre el resurgimiento del proteccionismo y el unilateralismo en el escenario internacional.
Durante su intervención en la sesión dedicada a las alianzas internacionales para el desarrollo, el mandatario brasileño sostuvo que el mundo enfrenta transformaciones profundas que requieren una mayor cooperación entre países y una respuesta colectiva a problemas como la desigualdad, el cambio climático y las tensiones geopolíticas.
Lula alertó que la riqueza mundial continúa concentrándose en un reducido grupo de personas mientras millones de habitantes enfrentan condiciones de pobreza y exclusión, una tendencia que, afirmó, amenaza la estabilidad económica y política global. Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación internacional por el aumento de las brechas sociales y económicas.
El presidente brasileño también cuestionó el avance de medidas proteccionistas en diversas regiones del mundo y sostuvo que el unilateralismo está reapareciendo como una respuesta equivocada frente a desafíos complejos que requieren soluciones multilaterales. Según Lula, el debilitamiento de los mecanismos de cooperación internacional podría afectar el crecimiento económico, el comercio y las oportunidades de desarrollo para los países emergentes.
En ese sentido, defendió la necesidad de fortalecer el multilateralismo y de construir espacios más representativos para la toma de decisiones globales, al considerar que organismos creados después de la Segunda Guerra Mundial ya no reflejan adecuadamente la realidad política y económica del siglo XXI.
Lula participó en la cumbre como uno de los líderes invitados por Francia, junto con representantes de otras economías emergentes. Se trata de la décima ocasión en que el mandatario brasileño asiste a una reunión del Grupo de los Siete, integrado por Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Reino Unido.
Además de plantear una mayor cooperación para el desarrollo, el presidente brasileño ha aprovechado su participación en el encuentro para impulsar discusiones sobre financiamiento internacional, inteligencia artificial y comercio global, así como para sostener reuniones bilaterales orientadas a reducir tensiones comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea.
Las declaraciones del mandatario ocurren en medio de un debate cada vez más intenso sobre el papel del G7 en un contexto de cambios en el equilibrio económico mundial y de creciente influencia de bloques como BRICS, del que Brasil es miembro fundador. Diversos analistas han señalado que el ascenso de nuevas potencias y las disputas comerciales internacionales están modificando las dinámicas tradicionales de gobernanza global.
Durante su mensaje, Lula insistió en que la solución a los desafíos globales pasa por una mayor cooperación internacional y por la construcción de un sistema económico más inclusivo, capaz de generar desarrollo y bienestar para las naciones del Sur Global sin recurrir a barreras comerciales o decisiones unilaterales.




